Creo que convendremos al pensar que rodar en btt a 40º al sol por pistas infinitas es más propio del infierno que de lo terrenal.
Tres días, tres jornadas del más puro btt entre caminos, senderos, pistas y trialeras. La V Volta Qk en esta ocasión de la mano de la Tracks del Diable por el Cabrerés, Vall del Ges, Collsacabra, Bisaura y Lluçanès.
Municipios como Torelló, Sta Maria del Corcó, Cantonigròs, Tavertet,Rubit,St Andreu de la Vola, Vidrà, St Quirze de Besora, Alpens, Perafita y St Boi de Lluçanès. En total 217kms y 6790md+. Al final 21 luciérnagas dispuestas a disfrutar de la bici y la naturaleza, entre sus hayedos, encinas, pinares y robles, bajo sus oscuras y refrescantes sombras oscuras, entre los olores de un bosque en su máxima expresión.
Salíamos de Torelló el viernes 15 sobre las 9:30h tras el briefing y el preceptivo control de paso. Cada uno atabiado con su gps imprescindible para moverse entre parajes inéditos y desconocidos. Pronto dejaríamos la civilización para adentrarnos y camuflarnos entre senderos en busca de caminos sin retorno donde concentrarse en vivir una magnífica experiencia encima de la bici. Bosques frondosos, copas de árboles mayestáticas con ramas giantescas. Frescor entre rieras en un rincón inolvidable como la Roca Foradada en un tramo de gorges con cascada cual cola de caballo. Fuente fresca donde abandonar el calor por un momento para retomar el track y volver sobre la senda para degustar unos magníficos embutidos en Cantonigròs. Algo de vino blanco que al mezclar con vino oscuro provocaría estragos en el tramo del mediodía antes de llegar a Rupit. Precioso pueblo de roca ganando espacio al serpenteante río que lo rodea cruzado por su característico puente colgante. Comida copiosa que dejaría a alguno maltrecho. Ganas de recuperar fuerzas tras los primeros 48kms.
Volver al sillín tras el sillón y con un sol de justicia no es grato para nadie, pero pronto el paisaje compensaría sobremanera el malestar, y es que las montañas escarpadas y los acantilados después de Tavertet con vistas sobre el Pantà de Sau, nos dejaron a todos boquiabiertos. Salt de Sallent, sus casi 100m de altura y su cascada silenciosa. Roca firme y lisa por donde asomarse al vacío. Preciosa vuelta en un entorno incomparable de esta variada y rica Tierra. Entre prados, matorrales, trigos y panizos donde dejar discurrir las gruesas ruedas. Por donde vivir en equilibrio natural con sus formas y paisajes. Pronto pistas de bajada por donde dejarse caer cerca de Bracons y acabar con una primera etapa de 78kms de sudor, calor y estío.
Descansar cada uno en la medida de lo posible para un desayuno atolondrado y volver a estar en faena sobre las nueve horas. Cantar de pájaros y calma por caminos inhóspitos. Las cuestas que vendrían por delante de las de acordarse.Varios kilómetros con dos dígitos de pendiente tras una puerta que vista en el horizonte daba la entrada al mismísimo rincón de satanás. Esa subida la del infierno para llegar a ver el color rojo en todo momento pondría a prueba las fuerzas de cada uno. Al final batíendonos en el esfuerzo para no sucumbir a las llamas que tras un merecido descanso nos llevarian al segundo pico del perfil para dejarnos echos añicos a más de uno. Al final Besora y su Salt del Mir tras la granja ecuestre del mismo nombre. Algunos pies de ministro y otras quijadas para algún estómago que sucumbiría más tarde a las secuelas de su digestión.
Calor es poco. A las cuatro de la tarde poco apetece agarrarse al manillar. Por delante sólo 20kms hasta Alpens pero que con alguna subida de por medio y la copiosa comida de Ca la Candida a más de uno de le atravesaría. Tramos donde exprimirse y poner a prueba las fuerzas. Parada en la Masía para reponerse y beber cual suero del camelback. Al fin y en Alpens con una merecida cerveza en la Fonda para celebrar la segunda jornada de 65kms pero con más de 2000md+.
Casa Rural Cal Ferrer y buena cena en la Fonda. Mejor desayuno donde seguir disfrutando del ambiente de grupo. Risas, cachondeo y ganas de pasarlo bien. Al final predisposición absoluta para que cada uno haga del btt, la naturaleza y los amigos lo que uno entienda. Todas las formas son posibles y nuevamente se viene a demostrar la sintonía y cordialidad entre cada una de las Qk's.
Pues eso, ya con la mirada puesta en la última jornada. Con las fuerzas justas tras el esfuerzo y el no poder descansar bien. Algunos ronquidos, otros compartiendo lecho y alguno deambulando antes de la hora pactada. Por delante jornada de pista y de rodar entre zonas más secas de prados enormes. Zona del Lluçanés por Perafita y St Boi donde perderse entre tracks impredecibles. Algun front flip, alguna que otra clavada de plato pero acabando en Bajalou al mediodía con al cambio algo tocado.
Con prisas y con ganas de llegar, habiendo tardado en comer más de lo previsto, última subida de pista que acababa en trialera donde dejarse el resto y sobrevivir a la hazaña. En la falda de Bellmunt, coronados por parapentes relajantes ya agrupados para tomar los últimos flecos de unas de las mejores experiencias en bici por unos parajes igual de desconocidos que variados entre un grupo de gente envidiable.
Vuelta esta de la Tracks del Diable que pasa a formar parte de los anales de la aventura por esta Terra Catalana que sigue sorprendiendo a quien la conoce. Deseoso de volver a descubrir nuevos rincones con la misma excusa y oportunidad que brinda eses trípode indestructible de bicicleta,naturaleza y amigos.
Buena experiencia, buena puesta a punto. Palizón del quince en cada obstáculo donde batirse en duelo sigue siendo la forma de sentirse vivo. En la lucha contra uno mismo uno deviene siempre ganador. Tener la oportunidad de vivir estas experiencias da sentido a lo que hacemos aquí.
Alejados durante tres días del mundanal ruido ensordecedor de una realidad a la que no se ve la luz ni siquiera algo de esperanza, uno decide apartarse por un momento, alejarse, ver en perspectiva y seguir sintiéndose dichoso. Sólo viendo la luz al final del túnel saldremos de la cueva en la que se empecinan en meternos. Aquellos bosques y senderos nada sabían de balances, ni de rescates, ni tan siquiera de primas de riesgo. Esa globalidad mal entendida y mal direccionada que pierde la visión y hace oídos sordos sin más sentimiento que seguir favoreciendo a unos pocos para sacrificar a unos muchos.
Por un momento me sentí cercano al Diablo. Por un momento llegué a pensar que aquellos senderos eran el mismísimo Paraíso.
5 elementos lo convierten en el compuesto más resistente. Running, mountain bike, trail running, road bike y swim hacen de él el más ligero y duro de los materiales. Aleación infinitamente superior al carbono. Rigidez, resistencia y flexibilidad lo definen. Tritanium, 5 disciplinas específicas y complementarias. Múltiples combinaciones en busca del equilibrio perfecto. 5 formas de disfrutar del entorno. Deporte y Naturaleza en estado puro. Tritanium, una puerta abierta a nuevas sensaciones.
miércoles, 20 de junio de 2012
domingo, 3 de junio de 2012
PORTALS DE MONTSERRAT
Ya hacía tiempo que venía comentando la idea de ir a hacer el recorrido de la Portals. Montserrat es un entorno mágico con un macizo sin duda único. La ocasión lo merecía y es que tras anular la salida de carretera la opción por acudir a las ruedas gruesas era lo más sensato. Al final, 100kms de btt y 2400md+ para 7h de viaje.
A esa misma hora nos dábamos cita en la BP.Los compañeros de viaje dos grandes ciclistas: Putxi y Quintana. Por delante ir a ritmo de gps guiados sin opción a pérdida. Primer encuentro la subida a la Pineda no por típica menos exigente con algunas gotas que hacían presagiar algo de agua que al final faltó a la cita. Eso sí, aire y viento para ir refrescando la humedad con la que nos íbamos topando. Subida als Caus y bajada divertida por les Vendranes para acabar volviendo a subir paa ir a buscar la Torrota de Vacarisses. Todo y la vuelta, pedaleo contínuo para seguir por las señales de la Matagalls en busca de Monistrol. Parada en la fuente habitual y ya on track, vuelta a la Portals en esta ocasión en el sentido contrario a las agujas del reloj, o sea que tocaba ascender por el parking del cremallera para ir enlazando pista hasta Marganell.
Con algo más de dos horas y antes de afrontar la subida larga hasta Can Massana, refresco revitalizante y plátano para ir repostando agua a cada momento. Sudor y lágrimas para ir subiendo entre campos y prados de trigo en ascenso en paralelo als Cassots. Coronada la carretera de Can Massana, último tramo hasta el cruce acabando de rodar con las piernas algo maltrechas.
Ya en la cara sur del macizo, las vistas más espectaculares sobre las agulles en dirección al Bruc. Todo y no pegarse el recorrido a la pared, las vistas no dejaban indiferente. Descenso por pista con pocas pastillas delanteras que acabarían de sucumbir a tanto frenado. La Festa del Francès, trabucaires y barretines para cruzar el Bruc y mezclarnos entre olivos en flor. Olor a aceite y almazara en el tramo quizás más bonito de la ruta. Enlaces de pistas para ir a buscar Collbató, punto de inicio de la ruta original. Desde ese momento, descenso hasta Olesa para torcer por Colonia Sedó e ir a buscar el Aeri. Tras dar la vuelta completa a Montserrat, hemos optado por llegar a Olesa y hacer la vuelta por el Prat del Fideuer y tras bajar a Mas Mimó subir por el Ros. Menudas dos subidas. Pasado el mediodía, con calor, humedad y sudor ha tocado pistonear con casi los ochenta en las piernas. Molinillo y con paciencia coronando el primer largo tramo de puerto de montaña para tras el descanso debido afrontar la tachuela rubia. Menudo lomo el del Ros. Y encima con piedra suelta donde mantenerse en equilibrio era ya una proeza. Cual tres mosqueteros y ya en Coll Cardúas, bajada por sendero señalándome en la cara con las zarzas y acceso a riera de Gaià para acabar por Can Tries y Ronda Ponent y despedirnos en Parc de St Jordi.
Buenísima ruta y mejor compañía. Equilibrados en ritmo, yendo por faena.Aguantando el calor y jugando al esfuerzo para acabar con mejor recompensa. Se van notando ya esas mañanas de running y afrontamos un verano con garantías de vivir cualquier experiencia que se ponga por delante.De momento tenemos para el fin de semana que viene una vuelta a otra montaña,esta vez en el Montseny para seguir a mediados de mes con los tres días del Diablo, donde btt y Qk's se unirán para vivir tres jornadas seguro que inolvidables.
En esas estamos, intentando poner orden y sobretodo continuidad a esto del ejercicio físico, teniendo aún que decidir si hacemos Cavalls oficial o nos tomamos el reto a nivel particular como señal de protesta a tanto desaguisado.
Le tengo el ojo echado a la Radikal Mar Brava. 7kms de aguas abiertas para el mes de octubre. De poder entrenar en el agua lo suficiente no descarto afrontar un reto sin duda ambicioso. El entorno de Illes Formigues se merece un esfuerzo de ese calibre. Habrá que ver si floto y si puedo aguantar las casi tres horas seguidas entre olas. Veremos a ver.
A esa misma hora nos dábamos cita en la BP.Los compañeros de viaje dos grandes ciclistas: Putxi y Quintana. Por delante ir a ritmo de gps guiados sin opción a pérdida. Primer encuentro la subida a la Pineda no por típica menos exigente con algunas gotas que hacían presagiar algo de agua que al final faltó a la cita. Eso sí, aire y viento para ir refrescando la humedad con la que nos íbamos topando. Subida als Caus y bajada divertida por les Vendranes para acabar volviendo a subir paa ir a buscar la Torrota de Vacarisses. Todo y la vuelta, pedaleo contínuo para seguir por las señales de la Matagalls en busca de Monistrol. Parada en la fuente habitual y ya on track, vuelta a la Portals en esta ocasión en el sentido contrario a las agujas del reloj, o sea que tocaba ascender por el parking del cremallera para ir enlazando pista hasta Marganell.
Con algo más de dos horas y antes de afrontar la subida larga hasta Can Massana, refresco revitalizante y plátano para ir repostando agua a cada momento. Sudor y lágrimas para ir subiendo entre campos y prados de trigo en ascenso en paralelo als Cassots. Coronada la carretera de Can Massana, último tramo hasta el cruce acabando de rodar con las piernas algo maltrechas.
Ya en la cara sur del macizo, las vistas más espectaculares sobre las agulles en dirección al Bruc. Todo y no pegarse el recorrido a la pared, las vistas no dejaban indiferente. Descenso por pista con pocas pastillas delanteras que acabarían de sucumbir a tanto frenado. La Festa del Francès, trabucaires y barretines para cruzar el Bruc y mezclarnos entre olivos en flor. Olor a aceite y almazara en el tramo quizás más bonito de la ruta. Enlaces de pistas para ir a buscar Collbató, punto de inicio de la ruta original. Desde ese momento, descenso hasta Olesa para torcer por Colonia Sedó e ir a buscar el Aeri. Tras dar la vuelta completa a Montserrat, hemos optado por llegar a Olesa y hacer la vuelta por el Prat del Fideuer y tras bajar a Mas Mimó subir por el Ros. Menudas dos subidas. Pasado el mediodía, con calor, humedad y sudor ha tocado pistonear con casi los ochenta en las piernas. Molinillo y con paciencia coronando el primer largo tramo de puerto de montaña para tras el descanso debido afrontar la tachuela rubia. Menudo lomo el del Ros. Y encima con piedra suelta donde mantenerse en equilibrio era ya una proeza. Cual tres mosqueteros y ya en Coll Cardúas, bajada por sendero señalándome en la cara con las zarzas y acceso a riera de Gaià para acabar por Can Tries y Ronda Ponent y despedirnos en Parc de St Jordi.
Buenísima ruta y mejor compañía. Equilibrados en ritmo, yendo por faena.Aguantando el calor y jugando al esfuerzo para acabar con mejor recompensa. Se van notando ya esas mañanas de running y afrontamos un verano con garantías de vivir cualquier experiencia que se ponga por delante.De momento tenemos para el fin de semana que viene una vuelta a otra montaña,esta vez en el Montseny para seguir a mediados de mes con los tres días del Diablo, donde btt y Qk's se unirán para vivir tres jornadas seguro que inolvidables.
En esas estamos, intentando poner orden y sobretodo continuidad a esto del ejercicio físico, teniendo aún que decidir si hacemos Cavalls oficial o nos tomamos el reto a nivel particular como señal de protesta a tanto desaguisado.
Le tengo el ojo echado a la Radikal Mar Brava. 7kms de aguas abiertas para el mes de octubre. De poder entrenar en el agua lo suficiente no descarto afrontar un reto sin duda ambicioso. El entorno de Illes Formigues se merece un esfuerzo de ese calibre. Habrá que ver si floto y si puedo aguantar las casi tres horas seguidas entre olas. Veremos a ver.
domingo, 6 de mayo de 2012
ORBEA MONEGROS 29ER
Seguramente una semana de crucero por el Mediterraneo no sea la mejor manera de predisponerse a una martón de btt de 110kms y 1200md+, pero es lo que tiene el tener que inscribirse con meses de antelación a cualquier prueba del calendario.
Nos poníamos en linea de salida justo en el segundo arco de orbea una hora antes. Llegar a casi sis mil inscritos conlleva la masificación y las aglomeraciones para cualquier cosa, de ahí que de momento la mejor forma de afrontar las polvorientas pistas de Monegros fuera obteniendo una buena posición de salida. En esas estábamos, Pablo, Jordi Quintana y tras los problemas de cobertura sin poder ver a Juanjo. Como de costumbre en este tipo de pruebas, los nervios del principio iban a ser muchos y el peligro de caída también con lo que había que estar atento a los tapones y a los enganches.
Helicóptero, megafonía y paseo por el pueblo de Sariñena que seguramente no haya albergado a tanta gente junta en su historia. Sea como fuere, todo un acontecimiento con bikers venidos de toda la geografía dispuestos a impregnarse del polvo del desierto.
Pues eso, en un par de kilómetros primera toma de contacto con la pista dura y arrugada llena de fina arena por donde discurrir con plato grande. Rodar y rodar esperando que el grupo de vaya estirando y cada uno se sitúe en su sitio. Así van pasando los kilómetros a la vez que van llegando las primeras cuestas. Cuando uno se acostumbra a rodar, no le sienta muy bien tener que aminorar la marcha y ponerse a darle a los pistones, pero no queda otra antes de llegar al primer avituallamiento en el que sólo reponemos agua ya que todo y ser un día algo nuboso y con algo de viento en algún momento se soporta un asfixiante calor. Además en mi caso aparece un fuerte dolor de cabeza que ya no me abandonará en toda la prueba y que encima se acentuará al golpeo con cada bache.
Km 25, ya se van haciendo grupos. Pasan algunos a los que es imposible pegarse pues pasan demasiado rápido y es muy pronto para exprimirse. Se suceden las rectas y en alguna vale la pena aprovechar el rodar a rueda para protegerse del viento de cara que en algun momento molesta. El paisaje totalmente solitario entre prados y llanuras extensas. La sequedad de la meseta que se divisa el único escollo que recorrer de lado a lado para salvar el desnivel con el que nos encontramos. Seguimos Jordi y yo, haciendo tándem hasta que le invito a engancharnos a un grupo de ocho o diez unidades del que tira una chica con una cannondale 29er. Lejos de pedir ayuda ella va tirando del grupo sin que nadie la ayude. Decido pegarme a ese grupo para que aprovechar la cadencia y cuando me doy cuenta parece que Jordi no se ha podido pegar. A la postre habría sufrido una raja en la cubierta que pudo reparar en el segundo avituallamiento gracias a inestimable ayuda de los mecánicos de orbea. Km 55 segundo avituallamiento en el que decido repostar a pesar que otros ni paran. Sólo llevo dos horas y el ir rodando a esas medias va desgastando. Encima arrastro incomodidad en cervicales y esa cefalea inoportuna. Las piernas de momento bien y me lo estoy pasando en grande rodando en grupo.
A partir de ese momento es difícil rodar agrupado. Se suceden algunas rampas y los grupos se distancian. Se sigue por pista dura y me martirizo en cada bajada y en cada tramo rizado. La presión de neumáticos es buena para rodar pero mala para amortiguar. Tengo que parar cada vibración con el propio cuerpo, y con los kilómetros te va dejando echo polvo. Qué duros tienen que ser los pavés de la Roubaix. Pues en esas estoy, viendo pasar unidades y centrándome en lo mío sin más pretensión que seguir rodando. Las bajadas son peligrosas, mucha gravilla y piedra suelta. Cualquier despiste te puede dejar fuera. Algunas de ciclocross deben ir apuradas. Yo voy notando ya algo de dolor en cuádriceps. Km 77. Toca comer bien. Llevamos 3/5 partes de la carrera y los de la Cruz Roja me niegan un ibuprofeno. Y yo con mi jaqueca. La bici va bien, cambia correctamente. Sólo una salida de cadena en bajada después de tanta vibración. Todo y ser pista noto la rigidez de la rígida. Se me cargan hasta las muelas. Próximo objetivo en el 101 más o menos una hora después. Hay que seguir rodando pero también subiendo. Ahora ya no valen grupos. A lo sumo pasa alguna pareja. Encima empezamos a adelantar a gente de la corta. La cosa empieza a incomodar. Encima el terreno se vuevle mucho más polvoriento. Ya se le ve el final pero aún queda. Km 90 y 100, el último repostage sienta de maravilla para ver el final más cerca, pero el tramo de llegada se hace pesado.En todo caso toca acabar con dignidad y el día nos ha respetado. Último tramo de asfalto que agradezco sobremanera y como siempre casi al final asoman algun aviso de rampa que mitigo cambiando la posición para cruzar el arco de meta en 5h11' con un tiempo efectivo de pedaleo segun garmin de 4h58'. Esos 13' en los avituallamientos indispensables para reponer fuerzas. Al final 23,1kms/h av.
Buena experiencia. Recomendable participación en una prueba de este estilo.Rodadora pero dura. Donde conviene entrenar en volumen para afrontar con garantias los ritmos. Tiene su gracia rodar en grupo en btt. Pero hay que seguir la estrategia correcta. No sólo en el día de la prueba, sino tambien en la planificación. Sea como fuere me lo he pasado en grande y desde aquí agradecer la companía de Jordi Quintana, gran ciclista apasionado por esto del btt, los retos y la aventura, y Pablo, otro experto montañero aventurero de desafíos por explorar. Como siempre Juanjo también estuvo ahí y me alegré de ver a Jan Alvaro y Sofi. A ver si coincidimos en otros objetivos y sesiones.
Monegros 2012, seguimos engrosando la lista de buenas experiencias.
Nos poníamos en linea de salida justo en el segundo arco de orbea una hora antes. Llegar a casi sis mil inscritos conlleva la masificación y las aglomeraciones para cualquier cosa, de ahí que de momento la mejor forma de afrontar las polvorientas pistas de Monegros fuera obteniendo una buena posición de salida. En esas estábamos, Pablo, Jordi Quintana y tras los problemas de cobertura sin poder ver a Juanjo. Como de costumbre en este tipo de pruebas, los nervios del principio iban a ser muchos y el peligro de caída también con lo que había que estar atento a los tapones y a los enganches.
Helicóptero, megafonía y paseo por el pueblo de Sariñena que seguramente no haya albergado a tanta gente junta en su historia. Sea como fuere, todo un acontecimiento con bikers venidos de toda la geografía dispuestos a impregnarse del polvo del desierto.
Pues eso, en un par de kilómetros primera toma de contacto con la pista dura y arrugada llena de fina arena por donde discurrir con plato grande. Rodar y rodar esperando que el grupo de vaya estirando y cada uno se sitúe en su sitio. Así van pasando los kilómetros a la vez que van llegando las primeras cuestas. Cuando uno se acostumbra a rodar, no le sienta muy bien tener que aminorar la marcha y ponerse a darle a los pistones, pero no queda otra antes de llegar al primer avituallamiento en el que sólo reponemos agua ya que todo y ser un día algo nuboso y con algo de viento en algún momento se soporta un asfixiante calor. Además en mi caso aparece un fuerte dolor de cabeza que ya no me abandonará en toda la prueba y que encima se acentuará al golpeo con cada bache.
Km 25, ya se van haciendo grupos. Pasan algunos a los que es imposible pegarse pues pasan demasiado rápido y es muy pronto para exprimirse. Se suceden las rectas y en alguna vale la pena aprovechar el rodar a rueda para protegerse del viento de cara que en algun momento molesta. El paisaje totalmente solitario entre prados y llanuras extensas. La sequedad de la meseta que se divisa el único escollo que recorrer de lado a lado para salvar el desnivel con el que nos encontramos. Seguimos Jordi y yo, haciendo tándem hasta que le invito a engancharnos a un grupo de ocho o diez unidades del que tira una chica con una cannondale 29er. Lejos de pedir ayuda ella va tirando del grupo sin que nadie la ayude. Decido pegarme a ese grupo para que aprovechar la cadencia y cuando me doy cuenta parece que Jordi no se ha podido pegar. A la postre habría sufrido una raja en la cubierta que pudo reparar en el segundo avituallamiento gracias a inestimable ayuda de los mecánicos de orbea. Km 55 segundo avituallamiento en el que decido repostar a pesar que otros ni paran. Sólo llevo dos horas y el ir rodando a esas medias va desgastando. Encima arrastro incomodidad en cervicales y esa cefalea inoportuna. Las piernas de momento bien y me lo estoy pasando en grande rodando en grupo.
A partir de ese momento es difícil rodar agrupado. Se suceden algunas rampas y los grupos se distancian. Se sigue por pista dura y me martirizo en cada bajada y en cada tramo rizado. La presión de neumáticos es buena para rodar pero mala para amortiguar. Tengo que parar cada vibración con el propio cuerpo, y con los kilómetros te va dejando echo polvo. Qué duros tienen que ser los pavés de la Roubaix. Pues en esas estoy, viendo pasar unidades y centrándome en lo mío sin más pretensión que seguir rodando. Las bajadas son peligrosas, mucha gravilla y piedra suelta. Cualquier despiste te puede dejar fuera. Algunas de ciclocross deben ir apuradas. Yo voy notando ya algo de dolor en cuádriceps. Km 77. Toca comer bien. Llevamos 3/5 partes de la carrera y los de la Cruz Roja me niegan un ibuprofeno. Y yo con mi jaqueca. La bici va bien, cambia correctamente. Sólo una salida de cadena en bajada después de tanta vibración. Todo y ser pista noto la rigidez de la rígida. Se me cargan hasta las muelas. Próximo objetivo en el 101 más o menos una hora después. Hay que seguir rodando pero también subiendo. Ahora ya no valen grupos. A lo sumo pasa alguna pareja. Encima empezamos a adelantar a gente de la corta. La cosa empieza a incomodar. Encima el terreno se vuevle mucho más polvoriento. Ya se le ve el final pero aún queda. Km 90 y 100, el último repostage sienta de maravilla para ver el final más cerca, pero el tramo de llegada se hace pesado.En todo caso toca acabar con dignidad y el día nos ha respetado. Último tramo de asfalto que agradezco sobremanera y como siempre casi al final asoman algun aviso de rampa que mitigo cambiando la posición para cruzar el arco de meta en 5h11' con un tiempo efectivo de pedaleo segun garmin de 4h58'. Esos 13' en los avituallamientos indispensables para reponer fuerzas. Al final 23,1kms/h av.
Buena experiencia. Recomendable participación en una prueba de este estilo.Rodadora pero dura. Donde conviene entrenar en volumen para afrontar con garantias los ritmos. Tiene su gracia rodar en grupo en btt. Pero hay que seguir la estrategia correcta. No sólo en el día de la prueba, sino tambien en la planificación. Sea como fuere me lo he pasado en grande y desde aquí agradecer la companía de Jordi Quintana, gran ciclista apasionado por esto del btt, los retos y la aventura, y Pablo, otro experto montañero aventurero de desafíos por explorar. Como siempre Juanjo también estuvo ahí y me alegré de ver a Jan Alvaro y Sofi. A ver si coincidimos en otros objetivos y sesiones.
Monegros 2012, seguimos engrosando la lista de buenas experiencias.
domingo, 22 de abril de 2012
DE VUELTA CON EL PINCHO
El viernes aprovechando el concili de les Qk's, Putxi de destapó con ir a visitar el pincho este domingo. Sus empinadas cuestas murciélagas serían las que pondrian a cada uno en su sitio y los porcentajes imposibles lastrarían el resto de la salida.
En esas hemos estado. Capità, Putxi y yo. A las 8BP con la mirada puesta en las nubes y dispuestos a rodar a relevos toda la primera parte de la sesión. Con algo de viento en contra, hemos ido venciendo a la velocidad media para plantarnos a los pies del Ratpenat en 33kms/h. En ese punto toca cambiar el plato por el platillo y regular el esfuerzo para llegar a la bola sano y salvo. Menudas curvas, menuda pendiente. Uno no se acuerda de un año para otro. Hoy ha costado lo suyo. En la cuesta antes del parking levantarse, agarrarse al manillar y rezar por poder dar continuidad a cada pedalada sin perder el equilibrio. Sus 20% no dejan indiferente y extremecen cada rincón de tu cuerpo. La velocidad ha llegado a ser de 5kms/h. Al final sus 6kms en 36' con 10kms/h de media. Putxi por supuesto en bastante menos dadas sus dotes de escalador y buen ciclista.
Con algo más de 2h nos planteábamos ruta a seguir. O deshacer el camino a aventurarse a una muerte segura volviendo por St Sadurní. Al final ha ganado la opción del Penedés y hemos bajado por Olivella para seguir en dirección Vilafranca parando a cargar baterías en un momento en que el cuerpo me pedía a gritos reponer fuerzas tras las secuelas del pincho. Menos mal, bocata de atún que han agradecido mis piernas y mi capacidad de esfuerzo de hoy y a ritmeto por Avinyonet para seguir por la capital del cava. Lo mejor el tramo hasta Gelida rodando a plato y haciendo amigos, el problema es que eso vendría a lastimar algo más las piernas para afrontar la subida als onze desde Martorell.
Firmado el pacto, al final se ha superado el tramo de Can Oliveró, y tras tostada de nocilla, último empuje para coronar en el Alt d'Ullastrell y dar por finalizada una jornada de las buenas con 123kms, 1575md+,26,8kms/h av que me ha obligado a acudir al batido de proteina y la siesta para aliviar el desgaste de la etapa.
Ayer tocó sesión de trail running de 17,8 kms y 560md+ para 1h52' por la zona de Castellar, descubriendo una nueva subida por la pájara y compartiendo sesión con Albert i Jordi. Por la tarde acudí raudo a adquirir el libro de este último que ofrece unas estupendas sesiones de run por el Parc de St Llorenç. Ojeado el libro, me parece benísimos y muy entretenido.
Mñn toca inscibirse a la Cavalls del Vent 2012. De momento este parece el objetivo de mayor envergadura para este año. En un par de semanas acudiremos a Monegros a vivir la experiencia multitudinaria de la btt. Antes tocará hacer ciclismo indoor en el MSC por el Mediterraneo. A ver si pongo a punto el carbono blanco que tiene un radio partido y acabo de ajustar los cambios.
lunes, 16 de abril de 2012
FONT DE L'HOME MORT
Buen nombre para una fuente en un día de frío gélido y nieve peligrosa en las inmediaciones del Puigmal.
No hay nada como subir a más de dos mil metros sin el material y el equipo necesario. A la que nos dimos cuenta no sabíamos si ir hacia delante o hacia atrás, y es que a la montaña no se le puede perder el respecto en ningún momento. Menos mal que rectificamos a tiempo si no nos podríamos haber metido en un buen embolao.
Con el reloj a las 5:30,a las 6 nos poníamos en marcha desde la pista del camping de Planoles al Refugi de Coll de Barraques. Muy optimistas nos habíamos propuesto acceder al Puigmal sin tener en cuenta que a partir de os 2300m la cosa se ponía fea. Sea como fuere el primer tramo entre bosques era increible mientras el día iba despertando. A medida que íbamos subiendo, las clapas blancas iban apareciendo. Lo que al principio hacía gracia, pronto se convirtió en osadía. Pasados los dos mil, empezó a azotar algo de viento que impidió seguir por la cresta en dirección al Pas dels Lladres. Para evitar la exposición al viento optamos por seguir por la vertiente que a medida que se iba inclinando, iba mostrando su dificultad.El riesgo de resbalar e irse para abajo, sumado al frío que nos iba pegando sin ir adecuadamente equipados, hizo que desistiéramos de "hacer cumbre" y nos tiráramos para abajo con algún tramo de nieve hasta la rodilla.
Las vistas bajo el Puigmal y toda esta zona del Puig de Dorri espectaculares.Una vez alcanzada la canal por donde discurre la Nuria Queralbs, el viento cesó y nos fuimos protegiendo hasta la Font. Desde ese punto, sendero preioso entre bosques donde nos cruzamos con un primer ejemplar enorme de isard subiendo por una cuesta a ritmo vertiginoso, y tras un prado algo de llaneo para acceder a la pista del refugi y deshacer por asfalto hasta el coche. Al final 2h8' para 750md+ y matinal de las buenas que me dejó una viriasis estomacal que me dejó en cama para el entreno de los 40kms de asfalto por la Collada de Tosas que David sí pudo realizar, lo que viene a confirmar que esto de la ultra distancia es sin duda otro mundo.
lunes, 9 de abril de 2012
EASTER WEEK
La verdad es que sin quererlo cambié la semana de actividad que tendría que haber sido ésta con sus días de fiesta por la semana anterior.
La verdad es que todo y la tregua del tiempo, hacer hacer he hecho más bien poco. Supongo que tampoco le habrá venido del todo mal a mis piernas después del martirio de la semana anterior después de los 42 del domingo en Bcn.
Lo más destacable la salida de hoy en bici de carretera. Advertidas las nubes al asomarse a la ventana sin acudir a las tecnologías que engañan, Manel Albert y yo a las 8 BP donde se han dado cita otras Qk's, culés esbozando una sonrisa tras el empate merengue, y pronto nos hemos puesto manos a la obra subiendo por carretera Rellinars hasta els Caus. Calentamiento digno en Serra Llarga, y fría bajada hasta Vacarisses para dirigirnos hacia Olesa. Cruzamos el pueblo y en dirección a Esparraguera torcemos por Colonia Sedó,para evitar nacional y llegar al Aeri para iniciar subida a Collbató a ritmo alegre. Bajada a N-II y parada con bocata de tortilla tras dos horas y media.
Pronto nuevamente para subir a Can Massana con unas vistas espectaculares sobre esa vertiente de les agulles, y dirección al Monestir de Sant Benet con parada en la Font dels Monjos. Acceso por la Calzina hasta Marganell y rodaje hasta Castellbell para iniciar subida a Rellinars. Ritmeto y al tran tran para coronar en els Caus, despedir a Albert que dignamente ha subido para volver a bajar al pueblo y vuelta a casa para acercarme a Les Fonts y acabar una magnífica salida.
En total 105kms para 2000md+ segun garmin connect y 23 kms/h av para 4h30' de pedaleo.
En esas estamos. El finde que viene en Ribes de Freser habrá que montar alguna actividad. Habrá btt y algo de running. A ver que nos depara la Collada.
martes, 3 de abril de 2012
BRASILIA GOLD
Al final fue el mejor de los cafés en el Bar Sport de Monistrol de Calders el que ganó al desayuno en Granera. Como siempre el espresso para Albert como los buenos cafeteros que aprecian el tostado del grano.
Semana post maratón, donde el descanso fue el mayor de los ausentes. Por eso de seguir con la tónica de hacer bien las cosas, creo que he entrenado más esta semana que todo el mes anterior. Y se nota. Realmente las piernas han sufrido la carga de sus tres horas non stop de ahí que sólo pudiera acudir a la bici para seguir sumando sesiones. Si el martes tocó btt nocturna con una vuelta rodadora por la riera hasta la Barata, el miércoles tocó subir Estenalles. Desde la rotonda del Egara marqué un sub 40' hasta la caseta. Para el jueves tocó volver a la bici gruesa y buscar un recorrido de los buenos y divertidos subiendo por la diagonal y enlazando sendas trialeras desde el Coll de l' Ós y la del Farell poniendo a prueba el atrevimiento en algunos pasos comprometidos. Front flip sin consecuencias en el último tramo hasta el Tunel del Terror y buena salida pactada con el capità.El viernes tocó enfrentarse de nuevo a la Serra Llarga una vez corregida la posición del manillar de la Trek una vez cambiada la potencia easton.
Para el sábado tocó 1h20' de run para testear estado de las piernas. Cuesta volver a trotar en desnivel y se nota que aún es pronto para volver a dar zapatazos. No cabe duda que las secuelas de la maratón se hacen notar pero todo y con eso hubo subida por la Kitty hasta Coll de Grua para bajar hasta Tartana y volver al Athc.
Parra el domingo teníamos el plato fuerte de la semana. Había quorum para organizar bici de carretera de ahí que nos juntáramos Albert, Putxi, Josep, Manel y yo. Salida a las 8BP para rodar hasta Castellar haciendo de las nuestras y luego hasta Savall donde se sumó una flamante cabra como la de Tatché. Menudo avión y menudo piloto de piernas largas. Para mover bielas de 180 hay que tener dos nefertitis como las del Partenón. Precisamente tras acabar el Perro con más pena que gloria, se me ocurrió camuflarme en un grupo que nos precedía y sin percatarme, Pep se había quedado unos metros para lanzar la bici a todo tren con un Putxi pegado a rueda con la Fondriest echando humo. Menudo calentón. Pues así seguió, Savall, km 25, km 28 y bajada a Monistrol. Parada obligada, subida a Granera tras unos minutos de parón, y vuelta por la V para acabar en Estenalles cansado pero contento, y es que esa semana post maratón me había dejado las piernas más que tocadas.
Semana post maratón, donde el descanso fue el mayor de los ausentes. Por eso de seguir con la tónica de hacer bien las cosas, creo que he entrenado más esta semana que todo el mes anterior. Y se nota. Realmente las piernas han sufrido la carga de sus tres horas non stop de ahí que sólo pudiera acudir a la bici para seguir sumando sesiones. Si el martes tocó btt nocturna con una vuelta rodadora por la riera hasta la Barata, el miércoles tocó subir Estenalles. Desde la rotonda del Egara marqué un sub 40' hasta la caseta. Para el jueves tocó volver a la bici gruesa y buscar un recorrido de los buenos y divertidos subiendo por la diagonal y enlazando sendas trialeras desde el Coll de l' Ós y la del Farell poniendo a prueba el atrevimiento en algunos pasos comprometidos. Front flip sin consecuencias en el último tramo hasta el Tunel del Terror y buena salida pactada con el capità.El viernes tocó enfrentarse de nuevo a la Serra Llarga una vez corregida la posición del manillar de la Trek una vez cambiada la potencia easton.
Para el sábado tocó 1h20' de run para testear estado de las piernas. Cuesta volver a trotar en desnivel y se nota que aún es pronto para volver a dar zapatazos. No cabe duda que las secuelas de la maratón se hacen notar pero todo y con eso hubo subida por la Kitty hasta Coll de Grua para bajar hasta Tartana y volver al Athc.
Parra el domingo teníamos el plato fuerte de la semana. Había quorum para organizar bici de carretera de ahí que nos juntáramos Albert, Putxi, Josep, Manel y yo. Salida a las 8BP para rodar hasta Castellar haciendo de las nuestras y luego hasta Savall donde se sumó una flamante cabra como la de Tatché. Menudo avión y menudo piloto de piernas largas. Para mover bielas de 180 hay que tener dos nefertitis como las del Partenón. Precisamente tras acabar el Perro con más pena que gloria, se me ocurrió camuflarme en un grupo que nos precedía y sin percatarme, Pep se había quedado unos metros para lanzar la bici a todo tren con un Putxi pegado a rueda con la Fondriest echando humo. Menudo calentón. Pues así seguió, Savall, km 25, km 28 y bajada a Monistrol. Parada obligada, subida a Granera tras unos minutos de parón, y vuelta por la V para acabar en Estenalles cansado pero contento, y es que esa semana post maratón me había dejado las piernas más que tocadas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)