5 elementos lo convierten en el compuesto más resistente. Running, mountain bike, trail running, road bike y swim hacen de él el más ligero y duro de los materiales. Aleación infinitamente superior al carbono. Rigidez, resistencia y flexibilidad lo definen. Tritanium, 5 disciplinas específicas y complementarias. Múltiples combinaciones en busca del equilibrio perfecto. 5 formas de disfrutar del entorno. Deporte y Naturaleza en estado puro. Tritanium, una puerta abierta a nuevas sensaciones.
domingo, 30 de septiembre de 2012
SKY RUNNER WORLD SERIES-ULTRA CAVALLS DELVENT 2012
La batalla que se libró ayer en la Serra del Cadí fue una de las ediciones más épicas que se conocen en esto del trail running. Las pésimas condiciones meteorológicas en forma de lluvia pero sobretodo de frío hicieron que casi el 80% de los participantes tuvieran que retirarse la mayoría de ellos con síntomas de hipotermia.
Y es que la organización ya lo había advertido. Tanto en lo que se refiere al material obligatorio como a las predicciones de tiempo. El problema es que muchos tuvimos en cuenta la lluvia pero no reparamos en demasía en lo del frío. Nada más había que ver la linea de salida con bolsas de material minimalistas y camisetas técnicas sin ninguna otra membrana. Así lo viví yo desde dentro.
Subiamos el viernes por la tarde a Bagá para alojarnos en casa de Pablo y Judith auténticos anfitriones de la que es ya su tierra de adopción. Enormemente agradecidos por su hospitalidad y trato la logística era la mejor para ocupar las horas previas a la salida de esta CV. Recogida de dorsales en el pabellón, saludos, abrazos a Miguel y Encarnita y el resto de la expedición andaluza y a las 20h en el briefing con un auditorio que se quedaba pequeño ante tanta espectación, y es que esta edición venía marcada por la presencia de los grandes especialistas mundiales de la especialidad. Los americanos Kuprica y Dakota Jones, los Heras,Castañer,Picas etc y como no la figura de moda y de éxito en esto de la montaña Killian Jornet.
Hechas las presentaciones y advertido el recorrido así como el parte, junto con las advertencias de cada año del equipo médico, nos íbamos a cenar a la vez que tirábamos de video motivacional viendo la película de los 300 Espartanos y la épica batalla de las Termópilas. como si ya anticipáramos la que nos iba a caer o si presagiáramos el desenlace del día siguiente. La verdad es que todos apostábamos por lluvia pero no por frío incluso seguramente habría que haber hecho mayor incapié en tal extremo, pero ya sabemos que la montaña tiene lo que tiene y hay que se previsor para evitar sorpresas de último momento, o sea que cada uno era totalmente responsable de sus decisiones.
Lo mejor estaba por venir. Pronto nos poníamos en linea de salida tras dejar la bolsa con material adicional que recoger en la zona intermedia de carrera en el refugio de Prat de Aguiló. El contenido de esa bolsa acabaría siendo vital. El ambiente el de los mejores momentos. Indescriptible. La plaza del pueblo de Bagá que acogía a 1000 atletas en sus calles haciendo pequeño el pueblo. En la parte delantera el cajón de los élite y los sub 15 haciendo un especial homenaje a Pablo que se merecía tal reconocimiento por su tiempo del año pasado. Iban llegando las auténticas fieras. A la llegada de Killian aplausos y flashes al llegar los hombres del nehandertal americano algún silbido que otro sabedores de su potencial como animales hechos a la montaña. Pronto sonaría la música del Ultimo Mohicano. Evidentemente los pelos de punta y la mezcla de emoción y miedo. Las caras de todos los allí presentes un poema y la mirada en unas amenazantes nubes.
De momento en mi decisión empezar con manga corta y pantalón corto, chaleco y gorra. En dos minutos salida y abalancha de gente por las estrechas calles bagatanas.
Se empieza corriendo todo el asfalto y la subida de aproximación al primer sendero donde el grupo se estira. En fila de a uno y acudiendo ya a los palos empezamos a romper el sudor con más prisas que paciencia. Tenemos por delante 1700m de desnivel positivo hasta el Refugi de Niu de l'Àliga a 2500m de altura tras pasar por el de Rebost a medio camino. Rafa y yo nos juntamos. Pablo prefiere regular de inicio. Pronto en la pista de enlace Rafa adopta su ritmo y yo me mantengo en el mío. Hoy la cosa tiene pinta de ser una guerra individual. Y es que en etapas tan largas la mejor estrategia es la de uno mismo muy atento a cada sensación en lo referente a ritmos y descansos.
Brutal el isard que se nos cruza a los 40' del inicio. Lanzándose ladera abajo por delante mío le da un punto de emoción al momento. Estamos en plena naturaleza y hoy alteramos su statu quo. Por un día le pedimos perdón por ocupar su espacio. Llegamos a Paller de Baix. Toca subir por la canal. Parece que hoy se me hace más corta y llevadera que en los entrenos del verano. Eso es un buen presagio. De momento voy optimista y positivo, pronto llego a Rebost en 1h7'. Apenas paro, me regalo un par de trozos de melón y un caldo caliente y encaro hacia arriba. Pasada la primera cuesta me vuelvo a regalar una golosina, y es que uno coge complejo de delfín y sus sardinas y decido hacer de esa acción toda una estrategia. A la que vamos cogiendo altura la cosa se va complicando. Cerca de Comafloriu empiezan las primeras gotas. Antes ya me he preparado los manguitos y el buff que llevaba en el bolsillo trasero del chaleco. Paro a coger el salomon clima wind de la bolsa y protegido en mi gorra sigo para arriba en solución de continuidad adoptando una palabra que un espectador me menciona: serenor. Le doy vueltas. Paciencia o serenor. Hoy toca hacerse amigas de ellas. Tengo que subirme el buff hay momentos que las rachas de viento y las gotas van haciendo mella. Voy tirando de palos y me encuentro bien. En la cima se ven nuves bajas y mucha niebla. Un osado helicóptero de bombers vigila desde la altura sin apenas visibilidad. No descuido beber algo. A pesar de la lluvia y no tener sed no quiero caer en el error. Hay que ir obligándose a tomar agua y isotónico ya sea en líquido o en pastillos. Me vuelvo a dar otro regalo. Me estoy acercando a Niu. No he encedido el garmin. La verdad es que me trae sin cuidado tampoco me va a durar toda la bateria. Llego al refugio y veo a Encarnita. Apenas paro tampoco. Hay que seguir en movimiento para no perder el calor o para no dejar que entre el frío. Otro caldo caliente, melón, plátano y para abajo. Siguiente estación Penyes Altes, un buen pico en el perfil.
Estamos en la zona más alta del recorrido. La montaña a esta altura es incómoda.Todos lo sabíamos. Otra cosa es que quisiéramos racanear en el material y me incluyo yo mismo. Mi apuesta era dejar material de más abrigo para la segunda parte. De momento el agua me iba calando pero no tenía sensación de frío excepto en algunos momentos por el empuje del viento en las piernas. El sendero de cara norte se hace difícil. Raíces, piedras, charcos y mucho barro. En ocasiones mantener el equilibrio cuesta. Un par de veces me voy al suelo y me rebozo en barro. Incomoda y de qué manera llevar las manos sucias y coger los palos. Tampoco pienso mucho en ello.Me las limpio con las ramas de pino. Lo peor son los resbalones y eso que aún no habremos llegado a los puntos más conflictivos. Pasado Coll de Jou voy un poco perdido en cuanto a tramos memorizados. No recuerdo algunos y este verano no hemos llegado a esas zonas. Empezar a subir Penyes advertimos que el barro va a ser nuestro enemigo. Otros ya han sucumbido al frío. Yo tengo una cruzada particular con el barro y las suelas de mis Asics. Hay que tirar de palos y clavar cada uno de ellos para evitar deslizarte en cada paso.Subir las zetas de Penyes tiene su miga estando todo empapado. Parece que a mi forerunner le ha entrado agua. Se alía conmigo y ya no voy a poder encenderlo. Pues mejor, menos presión en cuanto a tiempo invertido, habrá que pensar en otra cosa. Flanqueamos algunos pasos comprometidos donde agarrarse de las cuerdas. Pronto salimos a los prados que nos lleven a Serrat de les Esposes pero hay que evitar la senda y subirse a la inclinada ladera que va lastimando tobillos y pies. Alcanzamos la pista. Toca relajarse y dejar ir las piernas. Voy metido en un grupo de cuatro o cinco. Lo peor está por llegar. Empieza el sendero de bajada. Una auténtica pista de hielo en forma de barrizal. Decido agarrarme en cada rama después de bajar en tobogán un par de veces y tener amagos de rampas. Qué suplicio, mantener el equilibrio se convierte en mérito y encima la pendiente es mucha. Si en otras ediciones sufrías por las rampas en cuádriceps en esta vas pensando en qué árbol agarrarte. Todo lo poco otorodoxo del estilo salvo el escollo y me despido de la primera de las bajadas puesto que de estas habrá unas cuantas en todo el recorrido.Voy pensando en Serrat como punto donde repostar agua y comer algo natural. Me siento bien a nivel de estómago y sigo con la opción de no parar para evitar el enfriamiento. Prefiero ir masticando mientras voy andando y me encaro en solitario hacia Cortals del Ingla. Paso Font Freda y pronto llego al refugio.Si antes era caldo en esta ocasión es una influsión de hierbas. Algo caliente sienta bién aunque estoy más mojado que frío. Entomo la pista. Sé que viene la subida a Vimboca. El recorrido nos desvía de izquierdas por un estrecho sendero. No me suena la subida. Recuerdo Vimboca con piedras y aquí voy en vertical. Creo que no me acuerdo bien y cuando voy esperando esos escalones resulta que ya he llegado a Coll de Pendís, o sea que no hacemos Vimboca y ganamos altura por el sender donde desembocamos.
Ahora ya estoy en recorrido entrenado. Eso me da confianza y recuerdo cada tramo. Sé que Prat está lejos. Tomo un gel poco a poco y me sienta bién. Baja algua a manta por las brechas de roca. En ocasiones el estruendo es ensordecedor. Estamos en plena naturaleza aunque sea con los pies llenos de barro. Sé que habrá que subir en grimpada y seguir por la cresta con el Pedra a un lado y la Cerdanya al otro. Sigo bastante sólo y ya estoy en el Serrat de la Muga. Bajo bién. Ya pienso en el regalo de Aguiló en forma de ropa seca. Pienso que quizá en este punto Pablo me alcance. No lo vi llegar en Serrat cuando me alcanzó el año pasado. Sigo visualizando ya la bajada antes de Prat. Ahí decido abandonar un poco las marcas.Ello supone tirarse en vertical. Mejor bajar de cuádriceps que de culo. En algún paso esquío pero pronto tomo la curva para llegar a las graveras. Ahí sí que baja el agua con fuerza. Recuerdo el paso por el prado en subida antes de ver Aguiló bien cerca. Antes me rebozo un par de veces de forma espectacular. Yo que iba ya bien limpio y me va a tocar cambiarme vestido de marrón. Ya llego el refugio y veo poca gente. Resulta que están todos dentro. Recojo mi bolsa 896 y me voy organizando en las carpas de fuera. Decido al final que mejor será cambiarse dentro. Menudo alegrón al encontrarme allí a Rafa. Nos fundimos en un abrazo pero me dice que abandona por hipotermia. Le digo que ni hablar. Lleva una hora esperando y sigue tiritando. Le convenzo de que hay que seguir. Es mucha la ilusión que teníamos en este proyecto y le conmino a seguir juntos. Le tiembla la mano al coger el vaso de caldo. Le dejo mis guantes y una camiseta. Yo me pongo de seco con mallas nike cortas pero gruesas, camiseta de manga larga térmica mckinley, camiseta de manga corta salomon y gore salomon con capucha. También me cambio la gorra y cambio la salomon por la nike.
Con ropa seca soy hombre nuevo. Tengo algo de temblor pero nada importante. Estan haciendo listas con gente que abandona. En ningún momento me pasa ese pensamiento por la cabeza. Tampoco es que me apasione seguir en la odisea en la que se esta convirtiendo esta edición, pero seguramente los espartanos del día anterior y la filosofia de acabar lo iniciado en los justos términos de seguridad me hacen seguir la empresa adelante. Me patrocino al caldo Aneto me calienta manos y cuerpo.Además ahora se añade Rafa, empieza una nueva CV.
Toca subir Gosolans. Cogemos pronto altura. Hay rachas de viento pero de momento voy seco. Rafa lleva un paso más ligero y se distancia. Ya va entrando en calor. A la que llagamos arriba la cosa se complica. Estamos a punto de iniciar el tramo corredor. En el prado a los pies del Comabona se me tiñen de blanco los pantalones. Se me clavan gotas heladas. Es agua nieve. Mientra me hago la acupuntura sólo pienso en cambiar de valle y legar al otro lado. Toca trotar en continuo. De ritmo y sensaciones sigo bien. Voy comiendo algo y me tomo el primer ibuprofeno. Toca bajar la pista aunque esta vez han decidido tirar por lo recto. Está peor. Toca volver a resbalar. Qué ganas de hacer la pista de Estasen para acabar con aquello. Me ato las Fuji y al cabo de unos minutos junto con Miquel que acaba de venir de Transalpine llegamos a Estasen. Miedo me da la bajada a Gresolet. Raices, pendiente, barro y piedras todo junto. Prefiero que me caiga el agua de los árboles en cada agarre que caerme en pleno descenso.En uno de esos embites losdos pies se me van por delante y caigo tumbado de espalda. Caida sin consecuencia pero yuyu. Aún es de dia. Buen síntoma. Llego a Gresolet.
Ahí me encuentro otra vez a Encarnita. Flipa de que sólo hayan pasado por allí menos de un centenar de corredores. En las tomas de tiempo van adviertiendo ya de los innumerables abandonos. Ni pienso en lo que queda. Repongo fuerzas, cojo luz china para la bajadas y frontal para las subidos y sigo para subir a Coll de la Bauma. Nuevamente llego antes de lo que pensaba. Paso las dos infinitas rectas verticales sin más. El segundo tramo también y estoy en Bauma. A media subida he encendido ya el frontar mientras tiro de palos acompasadamente, no tanto por la nocturnidad sino por la oscuridad del bosque tan frondoso. Parece que no llueve pero las rachas de viento mueven las hojas y sigue siendo lo mismo. Empiezo los tramos de sendero de bajada. También hay barro pero al ser de noche no se vé, sólo se nota. En algún punto se hunde la zapatilla pero ya no viene de aquí. Siguiente objetivo Coll de la Bena y Sant Martí. Voy en un ritmo constante y eso es bueno. Llego a los pies dels Empedrats. En St Martí es donde me zampotres croissants de chocolate.Me sientan de fábula. Ahora ya no hay implicaciones intestinales ni mala digestión. Al ser de noche acudo a cafeína en cocacola. Otro vaso de caldo y me planto en Cal Cerdanyola. Los Empedrats son siempre el coco del recorrido. Este recorrido la verdad es que tiene muchos cocos. En condiciones normales tocará subir durante una hora cruzando cinco o seis veces eo río. Hoy el caudal es brutal. Decido desinflamar los pies a base de meterme en el río. No hay llagas y a estas alturas prefiero el frescor. Vamos tres cavallers. Repito en mi interior la palabra de aquel espectador. "Serenor". Siento que vamos a buen ritmo. Nos topamos con un par de preciosas salamandras negras y amarillas. Seguimos para arriba tras en estruendo de la cascada que resuena en el cañón. El último tramo de arcilla es toda una pesadilla. Hay que tirar por la hierba campo a través para llegar al último Refugio de St Jordi. En este punto confirman que ya no pasa nadie por Gosolans. Nos dicen que ha ganado Killian con un registro de 8:42', extraterrestre teniendo en cuenta las condiciones de hoy.
Ya toca pensar en bajar. La china me va de fábula. En una mano los dos palos que no puedo plegar y en la otra la luz. Ya he cambiado la gorra por el gorro de Utmb. Me va de fábula para esta última hora. Me adelanto a los dos compañeros. Buena luz y buenas piernas. Subo Escriu. Tambien antes de lo previsto. Ahora toco sólo la pista. Pero no sólo. Hay mucha piedra y es un masaje continuo en los pies. Tengo ganas de llegar al asfalto. Soledad entre tanta oscuridad. Esto ya tiene pinta de final pero hay que acabar. Sigo corriendo.Aún me acuerdo del año pasado. Echo de menos la compañía de Pablo. Acabo el sendero y me acerco al camping. Ya estoy en el asfalto. Sigo corriendo. Es el mejor síntoma. Acabar bien y entero. Cansado pero entero. Entro en el pueblo. Bajo los escalones, llego a la calle principal. Gente aplaudiendo y yo entrando sólo. Me aplauden a mí. Me siento dichoso y orgulloso, cruzar esa línea en eldía de hoy es en sí mismo toda una hazaña.
Uno puede relatar con más o menos detalles lo que ocurrió en el día de ayer. Muchos no entenderán ni compartirán nada de todo eso. Llegar a entender lo que uno siente por dentro sólo se entiende si lo vives en tí mismo. Nunca tuve la sensación de riesgo. Siempre estuve optimista y en positivo. Me esforcé pero viví intensamente muchos momentos. No justifico las hazañas. Ni tan siquiera las épicas. Y menos cuando le va la vida a alguien. Yo viví esta edición con gran intensidad, con fuerza, con energía contenida para ir descubriendo mis propios límites sin poner en riesgo mi salud. No pasé frío aunque la mayoría lo pasó. Continué porque me veía con fuerzas. Disfruté todo lo posible dentro del ejercicio continuado de larga duración. Vencí conmigo mismo. Alcancé un nuevo desafío cuando la naturaleza puso de su parte para complicar y de qué manera la jornada. La montaña es lo que tiene. Nunca se le puede subestimar. Hay que adaptarse a ella y seguramente también haya que tener el día y tener la suerte de tu parte.
Con esta participación en la Ultra Cavalls del Vent pongo punto y final a esta temporada. Ahora toca recuperar. Esta mañana el pastel de otrilla en els Portals ha sido la guinda. Los números son los que son y sólo son eso. Posición 73 de unos 1000 corredores. 14h 33' para 84,20 kms y 12.000m de desnivel acumulado.Casi un total de 80% de abandonos. Lo peor la noticia de la muerte de una corredora experta por hipotermia severa. Mi más sentido pésame. De la misma manera y para ser justo reconocer la exhibición de Killian para invertir menos de nueve horas en darle la vuelta al Cadí.
Ahora empiezo a notar algo más de dolor de piernas, de espalda, de cervicales. Hoy toca revivir muchos momentos. Mañana todo quedará más lejos. Yo intentaré seguir viviendo la carrera de ayer como el más inmediato de los instantes.
Un abrazo a todos. Agradecer todas las muestras de apoyo. Gracias una vez más.
jueves, 20 de septiembre de 2012
VOLTA A LA CERDANYA'12-VOLTA AL CADÍ
Suena el despertador a las 4:30h. La hora de salida es a las 6:00 desde la puerta de la Iglesia en Guardiola de Berguedà. Ducha, desayuno completo y sobre la bici para dejar el petate en la furgoneta. En esta ocasión el roadbook ofrecido por la immejorable organización de Probike será el gps que nos guíe por toda la orografia de la inmesa y querida Serra del Cadí.
Con el briefing de la noche anterior quedó claro el orden de salida. Unas cincuenta parejas saliendo desde el 23 siendo nosotros el trío número 3. Cada veinte segundos se iniciaba el trayecto cruzando el puente. Sobre las 6:10 poníamos los garmin a 0 para ir viendo los parciales en cada una de las viñetas. Pronto la cosa empezaba a inclinarse. Nos juntábamos dos trios de Qk’s cada una con su luciérnaga particular y con una larga jornada por delante. Empezábamos la subida entre la oscuridad donde tres 29 se enfrentaban a otras tantas 26. Al final el eterno debate que no viene sino a confirmar que el que manda es el ciclista que va encima según el perfil y el recorrido que se elija.
Parece que va amaneciendo el día mientras seguimos pedaleando entre tanto bosque prepirenaico. En el horizonte parece que el sol empuja para salir. Nosotros coronamos en Coll de la Bena y seguimos hacia la Bauma tras pasar por Sant Martí. Recuerdo los magníficos senderos que cruzan por allí en el recorrido caballero. Cavalls del Vent pasará por allí en unas semanas. Seguimos en grupo compacto. En subida cada uno decide su ritmo. Los primeros 25kms son segun el perfil de subida continuada y no conviene excederse. Las vistas además invitan a deleitarse con el Pedraforca enfrente. A los pies de Gosolans y siguiendo continuamente la pista al fin se corona tanta subida para tumbarse en el prado mientras los demás van llegando. Es lo que tiene la bici y la montaña, que se viven momentos únicos. Día despejado y algo de frescor, más tarde el infierno del sol dictará sentencia.
Después de subir toca bajar de ahí que nos acerquemos a la preciosa Josa de Cadí donde nos espera el primer control y desayuno tras un par de kilómetros de asfalto. Pueblo solitario que hoy verá cruzar algunas biciletas. Nos lo tomamos con calma, hemos decidido venir a disfrutar de la experiencia y todo no va a ser esfuerzo. Bocadillo de fuet, isotónica, frutos secos, algo de chocolate, naranja y plátano. En este sí que está la coca cola algo fresca.
Empezamos el siguiente puerto. Parece corto pero sube. No resulta ser tan corto. Una Scott 29 decide poner tierra de por medio. Los demás empezamos a sudar y el sol ya está calentando. En cada coll nos reagrupamos, de momento el roadbook es perfecto y no ofrece dudas. Incluso entretiene ir pasando páginas. De momento el recorrido es muy pistero, pero por inédito se hace muy bién. En el descenso un pequeño rasguño de chapa y pintura pero nada importante. Es lo que tiene el ir con neumáticos nuevos más grandes de lo normal. Seguimos en busca del río donde atravesar un prado para ascender por sendero de piedras cerca de nuestro segundo avituallamiento. Estas son las zonas que nos gustan. Esas de hacer despacio a molinillo haciendo equilibrios encima de la bici. Hay que acudir a bajar la cremallera del maillot y dejar que el radiador ventile algo. La temperatura sube. Alcanzamos pistas de tierra roja y nos acercamos al tramo de orientación. Antes reponemos fuerzas con las tostadas de queso y jamon dulce. Las piernas van bien. Todo y llevar dos botes de agua, el calor va haciendo mella. Cada uno en su ritmo pero ninguno hemos venido a pasear. Todos vamos con nuestro esfuerzo en solución de continuidad. Las paradas al menos sirven para aliviar esas subidas de pulsaciones. Empezamos por una pista tras el asfalto y habrá que buscar dos fitas a lado y lado del camino. Nos juntamos con otro trío de Port de la Selva. Sacamos el mapa, ya no tenemos dibujos que nos guíen. Habrá que tirar de intuición y experiencia. Lo de leer mapas tampoco es fácil y además hay zonas protegidas por presencia de gall fer en la zona. Dejamos la pista y nos metemos entre el bosque. En cada cruce acudimos a mapa más que a huellas. Confiamos en nosotros mismos y en Jordi y Josep. Cada curva de nivel, cada torrente, cada curva del mapa cuenta para seguir la senda correcta. Perfecto. El tramo de unos 10kms lo salvamos a la perfección sin un metro de más. Control 3 con unas vistas increibles sobre un Cadí dolomítico. Paredes brutales bañadas por avetos en sus faldas. Toca bajar a Toloriu y pronto habrá que llegar a Arsèguel tras una divertida y curveada trialera con timbas. Ninguna dificultad para las seis Qk’s expertas en estos avatares . Apuro las pastillas del avid delantero y cambiamos por metálicas en una fuente de agua fresca a los pies del pueblo.
A sus pies empieza también el brutal puerto a 80kms de la salida y a 25 de la llegada. No sopla ni gota de aire. Encima han desaparecido las sombras. A pleno sol y con plato pequeño intentado jugar con los piñones. Se hace largo. En cada curva le sucede una larga recta. Y una y otra vez. Este Coll de Josa no se acaba nunca. Tengo que acudir a la glucosa de los geles. Delante llevo un escuálido ciclista que se mueve ligeramente encima de la Sworks. Y yo a lo mío, a pecho descubierto y sudando la gota gorda. Las piernas bien, la fatiga mal. Son ya nuchas horas encima del sillín.
Al fin pasamos a la otra vertiente. Aún queda bajar a Martinet y rodar por el Segre. El control cinco nos sienta fatal. Al menos a mi. Llevo demasiadas mezclas ingeridas. Uno acude a comer sin realmente tener hambre pero sabedor que es necesario para evitar el pajarón. Al final un zumo medio caliente se me repite en el estómago y me deja medio ko para acabar la etapa medio en condiciones. Vamos rodando por la vega del río Segre. Pasamos por la Central y vamos dirección Bellver. Antes pasamos por les Basses justo al otro margen del camping del mismo nombre. El río lleva bastante agua. Cada uno lo pasa fiel a sus estilo. Unos encima de la bici, otros haciendo equilibrio por las piedras, otros descalzos. La cuestión es pasar bajo el arco naranja y dar por finalizada la jornada de 107kms, 3700md+ a un ritmo de 12min/km.
Nos alojamos en el bungalow número 1 con un okupa al que pronto desahuciamos. Ducha y masaje y puntualmente en el chalet para ver los goles del argentino. A la media parte briefing pasando las páginas del roadbook y cena copiosa para reponer. Algunos licuando yogures otros mezclando sabores, algunos pasta, otros arroz y ensaladas en abundancia. Más pronto que tarde en la buhardilla tirados sobre los colchones intentando conciliar el sueño lo antes posible sabedores de la derrota de los blancos.
Esta vez suena el despertador a las 5:00am. Toca estar a las 5:30 desayunando para salir en neutralizada hasta Talló. Los primeros en salir serán los últimos del día anterior o sea que salimos más bien pronto pasados unos minutos de las 7:00. Las primeras pedaladas son más bien desagradables. El día empieza a despertarse y será cuestión que lo hagamos también nosotros a medida que otros más rápidos nos van pasando. Nos entretenemos viendo las monturas de cada uno y siguiendo nuestro flamante nuevo roadbook. No hay pérdida subiendo a Coll de Pendís por la pista pasando por Cortals de l’ Ingla. En esta subida nos ponemos dos 26 y una 29 a poner tierra de por medio. Que la jornada de hoy sea más corta nos anima a apresurarnos, pero más vale no confiarse que cuestas haberlas haylas. Son unos 12kms de subida continua por pista. Hacerse se deja hacer pero el ritmo vivo es el que se impone. A la altura de Ingla las curvas se empinan. Pronto coronaremos y nos refugiaremos entre los rayos que ya asoman detrás del primer control mientras esperamos. De nuevo los seis bajamos esta vez por pista ancha hasta Serrat y más abajo Riu de Cerdanya. Toca subir por asfalto hasta Alp para empezar el ascenso a la Masella. Las primeras cuestas cuestan. Tiramos de molinillo para llegar al cruce y dejarnos caer hasta alcanzar el desayuno. Nos sienta de maravilla pero nos anticipamos a la subida hasta Coll de Pal. Habrá que cruzar pistas de ski que usualmente suben. Después del parking la primera de todas nos funde. Hay que armarse de paciencia e incluso concentrarse para no caerse. Tras un primer tramo duro, le sucede uno más estrecho lleno de piedras y escalones donde hay que exprimirse para no sucumbir. También superado. Respiramos hondo, está a punto de caer el segundo de los escollos del día y sólo quedará uno. Seguimos hasta ver Coll de Pal y un nuevo Coll de Jou, Estamos a dos mil metros y aprovechamos para hacer unas fotos de rigor en las señales final de puerto. Agrupamos y bajamos por asfalto unas curvas hasta romper de derechas a la altura del chalet para subir a Coll de la Bofia. Control antes de iniciar el descenso. Primero nos asomamos a las preciosas vistas dels Orris. Espectacular mirador dominando toda esta vertiente del Cadí. Pedraforca al fondo con sus dos enforcaduras y su inigualable gravera central.
Bajada en dirección a Gavarró. Hay que dejarse los frenos y bajar concentrado para evitar cualquier susto. La bajada es larga, la salvamos todos ok.Nos acercamos al auténtico calvario. Sabíamos de antemano que la última pirámide sería muy dura. No nos imaginábamos que las rampas que pronosticaban fueran de esos porcentajes y esa continuidad. Y encima a treinta grados con un sol de justicia. Los dos botes de agua en ocasiones se hacían insuficientes. También los piñones. Sudor en torrente para alcanzar al fin una de las viñetas más buscadas. La de un prado que atravesar y continuar por pista de hierba. Al fin coronado a la altura de la canal mala con acceso a Rebost con la satisfacción por haber superado el desafío. Pero aún quedaba uno. Justo después del llano, una pendiente de más de dos dígitos. Esa sí era la última. Y por ser la última la más trabajada. De las de ponerte en la punta del sillín, retorcerse y forzar las piernas al límite. También las pulsaciones. La alambrada del medio nos obliga a poner un pie. Y seguimos. Salvada esa última cuesta uno esboza una leve sonrisa advirtiendo que al final la subida no ha podido contigo y que has dado el máximo. Esa es la satisfacción después del esfuerzo, su recompensa. Al final segunda etapa Bellver-Guardiola por Coll de Pal, 70kms y 2500md+.
Bajamos para llegar al último control donde se hacen masajes mágicos. Nos prometen que no queda ningún repecho, que no se pedala más. Efectivamente bajamos hasta alcanzar el asfalto tras seguir perfectamente el road book. Alcanzamos Guardiola. Creemos que es en la plaza de la Iglesia pero seguimos las banderolas. Nos esperan en el campo de futbol. Pere el primero en aplaudir. Si los primeros llegan esprintando nosotros nos dejamos caer. Jan tiene que cruzar antes, este fin de semana se ha licenciado con nota. Los demás tenemos una muesca más en nuestro haber. Salvamos la experiencia con sobresaliente. Ningún percance, ningun contratiempo, disfrutando al máximo, en un entorno incomparable. Dejándonos los cuernos en cada pedalada pero pedaleando en grupo. Compartiendo la filosofia del esfuerzo, la forma de ir en bici entre la naturaleza. Sin duda una gran experiencia y otra batalla que contar. Aquí la he contado, así me ha parecido. Nos llevamos en el recuerdo cada uno de los momentos que nos ha brindado este fin de semana. Largo tiempo para las Qk's.
Con el briefing de la noche anterior quedó claro el orden de salida. Unas cincuenta parejas saliendo desde el 23 siendo nosotros el trío número 3. Cada veinte segundos se iniciaba el trayecto cruzando el puente. Sobre las 6:10 poníamos los garmin a 0 para ir viendo los parciales en cada una de las viñetas. Pronto la cosa empezaba a inclinarse. Nos juntábamos dos trios de Qk’s cada una con su luciérnaga particular y con una larga jornada por delante. Empezábamos la subida entre la oscuridad donde tres 29 se enfrentaban a otras tantas 26. Al final el eterno debate que no viene sino a confirmar que el que manda es el ciclista que va encima según el perfil y el recorrido que se elija.
Parece que va amaneciendo el día mientras seguimos pedaleando entre tanto bosque prepirenaico. En el horizonte parece que el sol empuja para salir. Nosotros coronamos en Coll de la Bena y seguimos hacia la Bauma tras pasar por Sant Martí. Recuerdo los magníficos senderos que cruzan por allí en el recorrido caballero. Cavalls del Vent pasará por allí en unas semanas. Seguimos en grupo compacto. En subida cada uno decide su ritmo. Los primeros 25kms son segun el perfil de subida continuada y no conviene excederse. Las vistas además invitan a deleitarse con el Pedraforca enfrente. A los pies de Gosolans y siguiendo continuamente la pista al fin se corona tanta subida para tumbarse en el prado mientras los demás van llegando. Es lo que tiene la bici y la montaña, que se viven momentos únicos. Día despejado y algo de frescor, más tarde el infierno del sol dictará sentencia.
Después de subir toca bajar de ahí que nos acerquemos a la preciosa Josa de Cadí donde nos espera el primer control y desayuno tras un par de kilómetros de asfalto. Pueblo solitario que hoy verá cruzar algunas biciletas. Nos lo tomamos con calma, hemos decidido venir a disfrutar de la experiencia y todo no va a ser esfuerzo. Bocadillo de fuet, isotónica, frutos secos, algo de chocolate, naranja y plátano. En este sí que está la coca cola algo fresca.
Empezamos el siguiente puerto. Parece corto pero sube. No resulta ser tan corto. Una Scott 29 decide poner tierra de por medio. Los demás empezamos a sudar y el sol ya está calentando. En cada coll nos reagrupamos, de momento el roadbook es perfecto y no ofrece dudas. Incluso entretiene ir pasando páginas. De momento el recorrido es muy pistero, pero por inédito se hace muy bién. En el descenso un pequeño rasguño de chapa y pintura pero nada importante. Es lo que tiene el ir con neumáticos nuevos más grandes de lo normal. Seguimos en busca del río donde atravesar un prado para ascender por sendero de piedras cerca de nuestro segundo avituallamiento. Estas son las zonas que nos gustan. Esas de hacer despacio a molinillo haciendo equilibrios encima de la bici. Hay que acudir a bajar la cremallera del maillot y dejar que el radiador ventile algo. La temperatura sube. Alcanzamos pistas de tierra roja y nos acercamos al tramo de orientación. Antes reponemos fuerzas con las tostadas de queso y jamon dulce. Las piernas van bien. Todo y llevar dos botes de agua, el calor va haciendo mella. Cada uno en su ritmo pero ninguno hemos venido a pasear. Todos vamos con nuestro esfuerzo en solución de continuidad. Las paradas al menos sirven para aliviar esas subidas de pulsaciones. Empezamos por una pista tras el asfalto y habrá que buscar dos fitas a lado y lado del camino. Nos juntamos con otro trío de Port de la Selva. Sacamos el mapa, ya no tenemos dibujos que nos guíen. Habrá que tirar de intuición y experiencia. Lo de leer mapas tampoco es fácil y además hay zonas protegidas por presencia de gall fer en la zona. Dejamos la pista y nos metemos entre el bosque. En cada cruce acudimos a mapa más que a huellas. Confiamos en nosotros mismos y en Jordi y Josep. Cada curva de nivel, cada torrente, cada curva del mapa cuenta para seguir la senda correcta. Perfecto. El tramo de unos 10kms lo salvamos a la perfección sin un metro de más. Control 3 con unas vistas increibles sobre un Cadí dolomítico. Paredes brutales bañadas por avetos en sus faldas. Toca bajar a Toloriu y pronto habrá que llegar a Arsèguel tras una divertida y curveada trialera con timbas. Ninguna dificultad para las seis Qk’s expertas en estos avatares . Apuro las pastillas del avid delantero y cambiamos por metálicas en una fuente de agua fresca a los pies del pueblo.
A sus pies empieza también el brutal puerto a 80kms de la salida y a 25 de la llegada. No sopla ni gota de aire. Encima han desaparecido las sombras. A pleno sol y con plato pequeño intentado jugar con los piñones. Se hace largo. En cada curva le sucede una larga recta. Y una y otra vez. Este Coll de Josa no se acaba nunca. Tengo que acudir a la glucosa de los geles. Delante llevo un escuálido ciclista que se mueve ligeramente encima de la Sworks. Y yo a lo mío, a pecho descubierto y sudando la gota gorda. Las piernas bien, la fatiga mal. Son ya nuchas horas encima del sillín.
Al fin pasamos a la otra vertiente. Aún queda bajar a Martinet y rodar por el Segre. El control cinco nos sienta fatal. Al menos a mi. Llevo demasiadas mezclas ingeridas. Uno acude a comer sin realmente tener hambre pero sabedor que es necesario para evitar el pajarón. Al final un zumo medio caliente se me repite en el estómago y me deja medio ko para acabar la etapa medio en condiciones. Vamos rodando por la vega del río Segre. Pasamos por la Central y vamos dirección Bellver. Antes pasamos por les Basses justo al otro margen del camping del mismo nombre. El río lleva bastante agua. Cada uno lo pasa fiel a sus estilo. Unos encima de la bici, otros haciendo equilibrio por las piedras, otros descalzos. La cuestión es pasar bajo el arco naranja y dar por finalizada la jornada de 107kms, 3700md+ a un ritmo de 12min/km.
Nos alojamos en el bungalow número 1 con un okupa al que pronto desahuciamos. Ducha y masaje y puntualmente en el chalet para ver los goles del argentino. A la media parte briefing pasando las páginas del roadbook y cena copiosa para reponer. Algunos licuando yogures otros mezclando sabores, algunos pasta, otros arroz y ensaladas en abundancia. Más pronto que tarde en la buhardilla tirados sobre los colchones intentando conciliar el sueño lo antes posible sabedores de la derrota de los blancos.
Esta vez suena el despertador a las 5:00am. Toca estar a las 5:30 desayunando para salir en neutralizada hasta Talló. Los primeros en salir serán los últimos del día anterior o sea que salimos más bien pronto pasados unos minutos de las 7:00. Las primeras pedaladas son más bien desagradables. El día empieza a despertarse y será cuestión que lo hagamos también nosotros a medida que otros más rápidos nos van pasando. Nos entretenemos viendo las monturas de cada uno y siguiendo nuestro flamante nuevo roadbook. No hay pérdida subiendo a Coll de Pendís por la pista pasando por Cortals de l’ Ingla. En esta subida nos ponemos dos 26 y una 29 a poner tierra de por medio. Que la jornada de hoy sea más corta nos anima a apresurarnos, pero más vale no confiarse que cuestas haberlas haylas. Son unos 12kms de subida continua por pista. Hacerse se deja hacer pero el ritmo vivo es el que se impone. A la altura de Ingla las curvas se empinan. Pronto coronaremos y nos refugiaremos entre los rayos que ya asoman detrás del primer control mientras esperamos. De nuevo los seis bajamos esta vez por pista ancha hasta Serrat y más abajo Riu de Cerdanya. Toca subir por asfalto hasta Alp para empezar el ascenso a la Masella. Las primeras cuestas cuestan. Tiramos de molinillo para llegar al cruce y dejarnos caer hasta alcanzar el desayuno. Nos sienta de maravilla pero nos anticipamos a la subida hasta Coll de Pal. Habrá que cruzar pistas de ski que usualmente suben. Después del parking la primera de todas nos funde. Hay que armarse de paciencia e incluso concentrarse para no caerse. Tras un primer tramo duro, le sucede uno más estrecho lleno de piedras y escalones donde hay que exprimirse para no sucumbir. También superado. Respiramos hondo, está a punto de caer el segundo de los escollos del día y sólo quedará uno. Seguimos hasta ver Coll de Pal y un nuevo Coll de Jou, Estamos a dos mil metros y aprovechamos para hacer unas fotos de rigor en las señales final de puerto. Agrupamos y bajamos por asfalto unas curvas hasta romper de derechas a la altura del chalet para subir a Coll de la Bofia. Control antes de iniciar el descenso. Primero nos asomamos a las preciosas vistas dels Orris. Espectacular mirador dominando toda esta vertiente del Cadí. Pedraforca al fondo con sus dos enforcaduras y su inigualable gravera central.
Bajada en dirección a Gavarró. Hay que dejarse los frenos y bajar concentrado para evitar cualquier susto. La bajada es larga, la salvamos todos ok.Nos acercamos al auténtico calvario. Sabíamos de antemano que la última pirámide sería muy dura. No nos imaginábamos que las rampas que pronosticaban fueran de esos porcentajes y esa continuidad. Y encima a treinta grados con un sol de justicia. Los dos botes de agua en ocasiones se hacían insuficientes. También los piñones. Sudor en torrente para alcanzar al fin una de las viñetas más buscadas. La de un prado que atravesar y continuar por pista de hierba. Al fin coronado a la altura de la canal mala con acceso a Rebost con la satisfacción por haber superado el desafío. Pero aún quedaba uno. Justo después del llano, una pendiente de más de dos dígitos. Esa sí era la última. Y por ser la última la más trabajada. De las de ponerte en la punta del sillín, retorcerse y forzar las piernas al límite. También las pulsaciones. La alambrada del medio nos obliga a poner un pie. Y seguimos. Salvada esa última cuesta uno esboza una leve sonrisa advirtiendo que al final la subida no ha podido contigo y que has dado el máximo. Esa es la satisfacción después del esfuerzo, su recompensa. Al final segunda etapa Bellver-Guardiola por Coll de Pal, 70kms y 2500md+.
Bajamos para llegar al último control donde se hacen masajes mágicos. Nos prometen que no queda ningún repecho, que no se pedala más. Efectivamente bajamos hasta alcanzar el asfalto tras seguir perfectamente el road book. Alcanzamos Guardiola. Creemos que es en la plaza de la Iglesia pero seguimos las banderolas. Nos esperan en el campo de futbol. Pere el primero en aplaudir. Si los primeros llegan esprintando nosotros nos dejamos caer. Jan tiene que cruzar antes, este fin de semana se ha licenciado con nota. Los demás tenemos una muesca más en nuestro haber. Salvamos la experiencia con sobresaliente. Ningún percance, ningun contratiempo, disfrutando al máximo, en un entorno incomparable. Dejándonos los cuernos en cada pedalada pero pedaleando en grupo. Compartiendo la filosofia del esfuerzo, la forma de ir en bici entre la naturaleza. Sin duda una gran experiencia y otra batalla que contar. Aquí la he contado, así me ha parecido. Nos llevamos en el recuerdo cada uno de los momentos que nos ha brindado este fin de semana. Largo tiempo para las Qk's.
lunes, 3 de septiembre de 2012
TRAINNING FOR CAV'12
Este pasado fin de semana estaba marcado en el calendario como oportunidad para acercarse al Cadí y hacer una sesión de las buenas perdiéndose entre sus bosques. Banyoles quedaba relegado a otra ocasión en que mi nivel de natación sea mínimamente aceptable.
Al final nos juntamos de un lado Rafita y yo, y de otro los invitados de Gavá y Castelldefels con Juanjo como jefe de equipo.
Bien coordinados con mails de confirmación, nos poníamos manos a la obra a las 9h desde Cal Cerdanyola en las inmediaciones de Bagá el Chamonix catalán.Sobre el papel hacer medio recorrido de la CV alterando algo el orden del circuito empezando con la subida a St Jordi por els Empedrats. Matinal de temperatura perfecta, ruido de agua, fresquito el justo y ocho montañeros con una larga jornada por delante.
Afrontaba este entreno con algunas dudas. Sobretodo con la mirada puesta en los tendones de aquiles después del aviso tras el masaje del miércoles y el posterior cinco mil a 3'50''. Nunca antes había sufrido en los tendones y saltaron las alarmas al leer algo sobre tendinitis y lesiones en la zona de inserción.El riesgo era elevado. Contradiciendo los cánones no era la mejor manera de recuperarlos el enfrentarse a varias horas de mountain. Pues al final el tema salió bién. Todo y las ligeras molestias el dolor no fue a más. De momento, las Fuji como aliadas y las plantillas. En el calzado deportivo en mi caso seguramente el número correcto y en cuanto al calzado de oficina cordones a cambio de mocasines y en todo caso, chanclas o avarcas cuanto más lejos mejor.
Con esas dudas, primera subida marcando menos de 1h. De momento demasiado rápido para empezar la jornada. Desde el refugio subida a Coll de Pendís y en cara norte hasta Vimboca. Brutal al llegar cerca del Serrat de la Muga con vistas a un lado y al otro entre Pedraforca y Cerdanya. Cual pastores apartando vacas moviendo watios apartándose del sendero y subiendo las laderas, en 3h justas nos plantábamos en Prat d' Aguiló donde descubrí que los dos bikinis que había preparado a conciencia hacían las delicias de quedarse en la cocina, o sea que a tirar de barritas teniendo en cuenta que los guardas se habían ido de compras y no le importaba en demasía atender a los montañeros un sábado al mediodía, seguramente suspendieron en marketing y economía básica.
Subida a Gosolans en 35' tirando de paciencia. Manguitos, chaleco, viento y algo de frío pero bién. Justo coronar, para evitar enfriarnos, próximo objetivo Estasen tras 1h de trote contínuo tanto en el prado como en la pista de descenso y la ladera del Pedra. Graciosa visita de una piedra picuda clavándose en el talón que lejos de apartarse se iba centrando para dejarme la fascia en su sitio. Parada, desabrochar cordones y alivio.
En Estasen, justito de fuerzas tras tanto trote contínuo Rafa y yo optamos por dar continuidad y tras despedirnos de los compañeros de viaje, nos tiramos hacia Gresolet entre lluvia de hojas y gama de marrones, ocres, verdes y amarillos en un otoño empeñado en adelantarse. Preciosa bajada técnica y empinada para llegar al siguiente refugio y afrontar uno de los cocos psicológicos para subir hasta Coll de la Bauma.Paralelos a la pista subiendo en recto por tres pendientes rectas. Justito de fuerzas la cosa pinta mal pero recurro a las buenas sensaciones del año pasado y no el anterior cuando ese tramo se me hizo eterno.
Alcanzado Bauma, toca volver a trotar. Queda aún un diez mil y las piernas no están para muchas alegrías. Toca sendero divertido y Rafa el keniata canario se va como el viento. Me concentro en seguir trotando según sensaciones y se me hace largo. Llego a Coll de la Bena. Toca volver a trotar entre sendero. La pista hasta St Martí es de as graciosas, pero alcanzado ese punto me centro en hacer stop en 7h justas llegando nuevamente al punto de partida en Cal Cerdanyola con 41kms en los pies, 5200m desnivel acumulado para un ritmo de 10'18''.
Lo mejor la compañía. o segundo el baño tradicional en el jacuzzi particular de agua fresca donde poner cada fibra en su sitio. Agua refrescante, sed saciada y a las 16:15h para volver a Terrassa con para en Matadepera con cursa infantil antes del diezmil de los mayores donde Carla y Maria ganar medalla como el resto de participantes y tras la celebración, bocata buenísimo en la bolera junto a Rafa Jornet con esa sonrisa cómplice de quien se sabe montañero de los buenos.
Perfecta salida, buena organización, predisposición de todos dispuestos al esfuerzo y agradecimientos por la compañía de cara a coger confianza para la cita de final de mes.
Tan sólo un apunte acerca de los acontecimientos en la Ultra Trail du Montblanc. Lejos de polemizar me sabe realmente mal por mis compañeros Pablo y Judith el no poder bautizarse en la meca del ultratrail aunque estoy seguro que lejos de demostrar nada a nadie, tendrán muchas oportunidades de seguir haciendo otras muescas más. Algo tienen que plantearse las marcas, patrocinadores y organizadores. Un modelo de negocio o una plataforma donde quien realmente importa es el atleta popular y sus sueños. No se trata de exponer a nadie a las inclemencias del tiempo y los riesgos de la alta montaña, pero según lo cuentan se podrían hacer las cosas mucho mejor. O cambiar fechas, o devolver inscripciones, o dar prioridades para siguientes ediciones, pero no hacer un trazado descafeinado bajo el paraguas de los riesgos.
En fin, cada vez esto está más lleno de intereses de todo tipo que escapan a las intenciones del atleta popular, pero mientras la gente siga sin algo de ojo crítico no parece que nada vaya a cambiar.
Ya tendremos tiempo de hacer balance de todo un poco. Verás tú el dia que en CV y el equipo salomon se enfrenten a una borrasca de las buenas. Si para esta edición ya hubo historias con las inscripciones veremos a ver como respiran y que intereses defienden.
De momento ajeno a todo este espectro de competición, hoy me he dado una vuelta por el Parque ascendiendo por el cortafuegos de Coll Cardús contra el que he perdido al carecer de más margen en los cuádriceps y llegando por la Pineda hasta Torrota y Pou de glaç alcanzado la Roca del Corb y bajar en diversión poniendo a prueba las nuevas llantas XT y las maxxis tubeless con sus larsen. Conforme, contento y bajada tras la pared de la foradada por Portaferrissa hasta la pista del Llac Petit. Descenso hasta Les Fonts para acabar con 2h15' y 30kms de btt un lunes tarde.
De momento camino a la Volta a la Cerdanya de aquí a dos semanas.
Al final nos juntamos de un lado Rafita y yo, y de otro los invitados de Gavá y Castelldefels con Juanjo como jefe de equipo.
Bien coordinados con mails de confirmación, nos poníamos manos a la obra a las 9h desde Cal Cerdanyola en las inmediaciones de Bagá el Chamonix catalán.Sobre el papel hacer medio recorrido de la CV alterando algo el orden del circuito empezando con la subida a St Jordi por els Empedrats. Matinal de temperatura perfecta, ruido de agua, fresquito el justo y ocho montañeros con una larga jornada por delante.
Afrontaba este entreno con algunas dudas. Sobretodo con la mirada puesta en los tendones de aquiles después del aviso tras el masaje del miércoles y el posterior cinco mil a 3'50''. Nunca antes había sufrido en los tendones y saltaron las alarmas al leer algo sobre tendinitis y lesiones en la zona de inserción.El riesgo era elevado. Contradiciendo los cánones no era la mejor manera de recuperarlos el enfrentarse a varias horas de mountain. Pues al final el tema salió bién. Todo y las ligeras molestias el dolor no fue a más. De momento, las Fuji como aliadas y las plantillas. En el calzado deportivo en mi caso seguramente el número correcto y en cuanto al calzado de oficina cordones a cambio de mocasines y en todo caso, chanclas o avarcas cuanto más lejos mejor.
Con esas dudas, primera subida marcando menos de 1h. De momento demasiado rápido para empezar la jornada. Desde el refugio subida a Coll de Pendís y en cara norte hasta Vimboca. Brutal al llegar cerca del Serrat de la Muga con vistas a un lado y al otro entre Pedraforca y Cerdanya. Cual pastores apartando vacas moviendo watios apartándose del sendero y subiendo las laderas, en 3h justas nos plantábamos en Prat d' Aguiló donde descubrí que los dos bikinis que había preparado a conciencia hacían las delicias de quedarse en la cocina, o sea que a tirar de barritas teniendo en cuenta que los guardas se habían ido de compras y no le importaba en demasía atender a los montañeros un sábado al mediodía, seguramente suspendieron en marketing y economía básica.
Subida a Gosolans en 35' tirando de paciencia. Manguitos, chaleco, viento y algo de frío pero bién. Justo coronar, para evitar enfriarnos, próximo objetivo Estasen tras 1h de trote contínuo tanto en el prado como en la pista de descenso y la ladera del Pedra. Graciosa visita de una piedra picuda clavándose en el talón que lejos de apartarse se iba centrando para dejarme la fascia en su sitio. Parada, desabrochar cordones y alivio.
En Estasen, justito de fuerzas tras tanto trote contínuo Rafa y yo optamos por dar continuidad y tras despedirnos de los compañeros de viaje, nos tiramos hacia Gresolet entre lluvia de hojas y gama de marrones, ocres, verdes y amarillos en un otoño empeñado en adelantarse. Preciosa bajada técnica y empinada para llegar al siguiente refugio y afrontar uno de los cocos psicológicos para subir hasta Coll de la Bauma.Paralelos a la pista subiendo en recto por tres pendientes rectas. Justito de fuerzas la cosa pinta mal pero recurro a las buenas sensaciones del año pasado y no el anterior cuando ese tramo se me hizo eterno.
Alcanzado Bauma, toca volver a trotar. Queda aún un diez mil y las piernas no están para muchas alegrías. Toca sendero divertido y Rafa el keniata canario se va como el viento. Me concentro en seguir trotando según sensaciones y se me hace largo. Llego a Coll de la Bena. Toca volver a trotar entre sendero. La pista hasta St Martí es de as graciosas, pero alcanzado ese punto me centro en hacer stop en 7h justas llegando nuevamente al punto de partida en Cal Cerdanyola con 41kms en los pies, 5200m desnivel acumulado para un ritmo de 10'18''.
Lo mejor la compañía. o segundo el baño tradicional en el jacuzzi particular de agua fresca donde poner cada fibra en su sitio. Agua refrescante, sed saciada y a las 16:15h para volver a Terrassa con para en Matadepera con cursa infantil antes del diezmil de los mayores donde Carla y Maria ganar medalla como el resto de participantes y tras la celebración, bocata buenísimo en la bolera junto a Rafa Jornet con esa sonrisa cómplice de quien se sabe montañero de los buenos.
Perfecta salida, buena organización, predisposición de todos dispuestos al esfuerzo y agradecimientos por la compañía de cara a coger confianza para la cita de final de mes.
Tan sólo un apunte acerca de los acontecimientos en la Ultra Trail du Montblanc. Lejos de polemizar me sabe realmente mal por mis compañeros Pablo y Judith el no poder bautizarse en la meca del ultratrail aunque estoy seguro que lejos de demostrar nada a nadie, tendrán muchas oportunidades de seguir haciendo otras muescas más. Algo tienen que plantearse las marcas, patrocinadores y organizadores. Un modelo de negocio o una plataforma donde quien realmente importa es el atleta popular y sus sueños. No se trata de exponer a nadie a las inclemencias del tiempo y los riesgos de la alta montaña, pero según lo cuentan se podrían hacer las cosas mucho mejor. O cambiar fechas, o devolver inscripciones, o dar prioridades para siguientes ediciones, pero no hacer un trazado descafeinado bajo el paraguas de los riesgos.
En fin, cada vez esto está más lleno de intereses de todo tipo que escapan a las intenciones del atleta popular, pero mientras la gente siga sin algo de ojo crítico no parece que nada vaya a cambiar.
Ya tendremos tiempo de hacer balance de todo un poco. Verás tú el dia que en CV y el equipo salomon se enfrenten a una borrasca de las buenas. Si para esta edición ya hubo historias con las inscripciones veremos a ver como respiran y que intereses defienden.
De momento ajeno a todo este espectro de competición, hoy me he dado una vuelta por el Parque ascendiendo por el cortafuegos de Coll Cardús contra el que he perdido al carecer de más margen en los cuádriceps y llegando por la Pineda hasta Torrota y Pou de glaç alcanzado la Roca del Corb y bajar en diversión poniendo a prueba las nuevas llantas XT y las maxxis tubeless con sus larsen. Conforme, contento y bajada tras la pared de la foradada por Portaferrissa hasta la pista del Llac Petit. Descenso hasta Les Fonts para acabar con 2h15' y 30kms de btt un lunes tarde.
De momento camino a la Volta a la Cerdanya de aquí a dos semanas.
martes, 28 de agosto de 2012
SUMMER '12
Creo que la última entrada fue con motivo de la Tracks del Diable, un magnífico fin de semana entre amigos en un entorno incomparable con un perfil espectacular. Desde entonces ha llovido mucho, o más bien menos de lo que debería por no decir casi nada, y es por eso que el marcador ha seguido sumando aunque también lo haya hecho la báscula.
De por medio un verano de lo más aprovechado en forma de running, btt, carretera y trail. En entornos distintos pero con un mismo denominador común,el calor y el esfuerzo. De momento la natación ha quedado guardada en el desván a la espera de tiempos mejores.
En el horizonte aparece un fin de semana de btt con motivo de la Volta a la Cerdanya donde recorreremos rincones inexplorados de la Serra del Cadí cruzando de un lado al otro del túnel. En modalidad por parejas, a mediados de septiembre nos pelearemos con las ruedas anchas.
Justo dos semanas después la Cavalls del Vent llenará una jornada de sábado 29 para dejar maltrechas mis piernas tras sus doce mil metros de desnivel acumulado.
Según reza el garmin connect, las sesiones on holiday han sido buenas y variadas. Lejos de llevar un diario exhaustivo como solía hacer otros años, acudo al recuerdo para resumir algunos entrenos de los buenos. A mediados de julio, la Costa Brava y sus Gavarres, me vieron pasear en modo run y btt. Me encanta explorar zonas nuevas, senderos inexplorados y rutas variadas por eso de no hacer cada año lo mismo. Bordear todas las calas desde Palamós hasta Calella de Palfrugell deleitándome en cada rincón natural con calas como Salguer,Castell, Corbs, Estreta,Canyers, Bedell, Crit subiendo por pista hasta Cap Roig para volver por la senda del Tren Petit. Acceder hasta Puig d’ Arques por St Cebrià dels Alls en una subida contínua desde Calonge. O acariciar las viñas que en días como hoy deben estar ya vendimiándose en los límites de Mas Molla en la plana de St Antoni. Buenos runnings matinales para acabar comiendo un melocotón de los frescos. Y alguna mitja marató siguiendo la trazada de la via verde de Palamós a Palafrugell buscando los ritmos del garmin entre sudores.
Cambiando el norte por el sur, camino de la Alpujarra, nos detuvimos unos días entre Sierra de Filabres y María, para hacer un circular de btt subiendo de Poveda al Cortijo del Rincón y asomarme a Piedra Lobera con unas preciosas vistas sobre el Valle del Almanzora. 45 kms de btt entre polvo del desierto almeriense. A su vez un trail de tarde en un día de calor sofocante subiéndome por pista en dirección Rosariera a los piés del Layón. 1h45’ de ascenso contínuo en running por un camino interminable y un sudor de igual modo inagotable. Refrescarse en la fuente es como resucitar para iniciar un descenso paciente hasta reencontrarme con el coche escoba a la altura del puente para acabar con casi tres horas de zapateao. Y los paseos hasta el Cerro de la Campana descubriendo nuevas ramblas y secanales para volver por Canalito hasta Cela donde recrearse entre su manantial.
Y si Filabres estaba cerca de Sierra Nevada, Eyne estaba en plena Cerdanya Francesa. Esta vez cambiamos de país para acercarnos a los franceses que nos acogieron entre sus pistas de ski, que cuando no hay nieve son un entorno inmejorable para hacer desnivel del bueno. El color rojo y el negro definen los porcentajes más altos donde dejarse los tendones de Aquiles y alguna que otra pulsación. Recuerdo una escapada en kilómetro vertical subiendo por pista y remonte hasta la famosa Couleé por donde bajar a ritmo de cuádriceps y desayunar entre el frescor de los abetos. Y enfrente el Carlit, esa excursión desde Boulloses para recorrer en familia sus 12 lagos y esta vez en compañía de Juanjo ascender hasta más allá de os 2900 y coronar tras una grimpada divertida. Bajada sin agua y con sed sin poder acudir al frescor de los lagos y ríos so pena de sucumbir a problemas intestinales. Coke de botella de las grandes para saciar el sexto de los sentidos y fotos para el recuerdo entre tanto paisaje idílico.
Y una btt matinal entre cotas de 1900 para pasar por St Pierre y llegar al Vall de Planées. En busca del Etang que no encontramos, si descubrimos un nuevo valle inhóspito, subiendo en molinillo entre senderos divertidos donde guardar el equilibrio y hacer alguna que otra paradinha de las buenas. La vuelta por Planées y La Cabanasse cerca de Mont Lluis. Para el año que viene está pendiente la competición de 26 kms en running desde Les Angles para subir el Puig Peric y alguna Randonée a caballo por el Matamale.
Entretanto hubo un fin de semana de stage de los buenos aprovechando la invitación de Rafa por las tierras del Cadí. Dos sesiones en contacto con el escenario de Cavalls. Para es sábado hubo una subida preciosa Roca Tirabalal y un extra por el Bac del Diví. Para el domingo un circular subiendo de inicio a Niu y salvar su cota 2500 y bajar por la paralela a la canal de la serp. Como siempre, todo lo que sea de las manos da Pablo el Caditano y del Iron Rafa un éxito garantizado.
Como final de fiesta, este fin de semana me reservé la bici de ruedas estrechas para cometer una osadía arriesgada enfrentándome al calor del verano. El objetivo unir Terrassa y Palamós por la costa. Salí el sábado a las 7h con la fresca que poco duraría para pasar por Castellar, Sentmenat,Caldes, Lliça,Granollers,Cardedeu y St Celoni. Tras unas dudas, crucé por Vallgorguina para subir Collsacreu y aparecer en cal Ruscadella en St Pol de Mar. Desde ahí pleno Maresme por Calella recordando viejas hazañas, Pineda, Blanes y Lloret que a media mañana era Nueva Delhi en hora punta de gente, coches autobuses y demás. Una graciosa picada de insecto que se coló en el maillot y me dejó cinco picadas y llegada a Tossa para acariciar sus estrechas calles y enfrentarme a la temida carretera de curvas camino de St Grau para llegar a St Feliu después de sus cals y sus 365 curvas. Qué largo, qué perfil más psicológico que nunca se acaba, que se sale y se vuelve a meter en solución de continuar agotando toda la paciencia. Al final 151 kms para 5h30’ y 27kms/h de media para bañarse entre agua turquesa.
Ayer domingo desistí la invitación de subir a Estebnalles y me calcé las Fuji para subir desde el Egara hasta Diagonal subiendo por Coll de l’ Ós y Pic de L’Àliga. Desde ese punto hasta Roca del Corb y deshacer por pista bajado a Llac Petit y acabando con 2h20’ paa 17 kms y unos cuantos metros de desnivel para mis tendones.
Para este sábado tenemos una nueva cita por el Cadí.A ver cuantos nos apuntamos al final para gastar una jornada de las buenas. De momento Juanjo y Rafa. Veremos si se atreve algún que otro osado más.
miércoles, 20 de junio de 2012
TRACKS DE L'INFERN
Creo que convendremos al pensar que rodar en btt a 40º al sol por pistas infinitas es más propio del infierno que de lo terrenal.
Tres días, tres jornadas del más puro btt entre caminos, senderos, pistas y trialeras. La V Volta Qk en esta ocasión de la mano de la Tracks del Diable por el Cabrerés, Vall del Ges, Collsacabra, Bisaura y Lluçanès.
Municipios como Torelló, Sta Maria del Corcó, Cantonigròs, Tavertet,Rubit,St Andreu de la Vola, Vidrà, St Quirze de Besora, Alpens, Perafita y St Boi de Lluçanès. En total 217kms y 6790md+. Al final 21 luciérnagas dispuestas a disfrutar de la bici y la naturaleza, entre sus hayedos, encinas, pinares y robles, bajo sus oscuras y refrescantes sombras oscuras, entre los olores de un bosque en su máxima expresión.
Salíamos de Torelló el viernes 15 sobre las 9:30h tras el briefing y el preceptivo control de paso. Cada uno atabiado con su gps imprescindible para moverse entre parajes inéditos y desconocidos. Pronto dejaríamos la civilización para adentrarnos y camuflarnos entre senderos en busca de caminos sin retorno donde concentrarse en vivir una magnífica experiencia encima de la bici. Bosques frondosos, copas de árboles mayestáticas con ramas giantescas. Frescor entre rieras en un rincón inolvidable como la Roca Foradada en un tramo de gorges con cascada cual cola de caballo. Fuente fresca donde abandonar el calor por un momento para retomar el track y volver sobre la senda para degustar unos magníficos embutidos en Cantonigròs. Algo de vino blanco que al mezclar con vino oscuro provocaría estragos en el tramo del mediodía antes de llegar a Rupit. Precioso pueblo de roca ganando espacio al serpenteante río que lo rodea cruzado por su característico puente colgante. Comida copiosa que dejaría a alguno maltrecho. Ganas de recuperar fuerzas tras los primeros 48kms.
Volver al sillín tras el sillón y con un sol de justicia no es grato para nadie, pero pronto el paisaje compensaría sobremanera el malestar, y es que las montañas escarpadas y los acantilados después de Tavertet con vistas sobre el Pantà de Sau, nos dejaron a todos boquiabiertos. Salt de Sallent, sus casi 100m de altura y su cascada silenciosa. Roca firme y lisa por donde asomarse al vacío. Preciosa vuelta en un entorno incomparable de esta variada y rica Tierra. Entre prados, matorrales, trigos y panizos donde dejar discurrir las gruesas ruedas. Por donde vivir en equilibrio natural con sus formas y paisajes. Pronto pistas de bajada por donde dejarse caer cerca de Bracons y acabar con una primera etapa de 78kms de sudor, calor y estío.
Descansar cada uno en la medida de lo posible para un desayuno atolondrado y volver a estar en faena sobre las nueve horas. Cantar de pájaros y calma por caminos inhóspitos. Las cuestas que vendrían por delante de las de acordarse.Varios kilómetros con dos dígitos de pendiente tras una puerta que vista en el horizonte daba la entrada al mismísimo rincón de satanás. Esa subida la del infierno para llegar a ver el color rojo en todo momento pondría a prueba las fuerzas de cada uno. Al final batíendonos en el esfuerzo para no sucumbir a las llamas que tras un merecido descanso nos llevarian al segundo pico del perfil para dejarnos echos añicos a más de uno. Al final Besora y su Salt del Mir tras la granja ecuestre del mismo nombre. Algunos pies de ministro y otras quijadas para algún estómago que sucumbiría más tarde a las secuelas de su digestión.
Calor es poco. A las cuatro de la tarde poco apetece agarrarse al manillar. Por delante sólo 20kms hasta Alpens pero que con alguna subida de por medio y la copiosa comida de Ca la Candida a más de uno de le atravesaría. Tramos donde exprimirse y poner a prueba las fuerzas. Parada en la Masía para reponerse y beber cual suero del camelback. Al fin y en Alpens con una merecida cerveza en la Fonda para celebrar la segunda jornada de 65kms pero con más de 2000md+.
Casa Rural Cal Ferrer y buena cena en la Fonda. Mejor desayuno donde seguir disfrutando del ambiente de grupo. Risas, cachondeo y ganas de pasarlo bien. Al final predisposición absoluta para que cada uno haga del btt, la naturaleza y los amigos lo que uno entienda. Todas las formas son posibles y nuevamente se viene a demostrar la sintonía y cordialidad entre cada una de las Qk's.
Pues eso, ya con la mirada puesta en la última jornada. Con las fuerzas justas tras el esfuerzo y el no poder descansar bien. Algunos ronquidos, otros compartiendo lecho y alguno deambulando antes de la hora pactada. Por delante jornada de pista y de rodar entre zonas más secas de prados enormes. Zona del Lluçanés por Perafita y St Boi donde perderse entre tracks impredecibles. Algun front flip, alguna que otra clavada de plato pero acabando en Bajalou al mediodía con al cambio algo tocado.
Con prisas y con ganas de llegar, habiendo tardado en comer más de lo previsto, última subida de pista que acababa en trialera donde dejarse el resto y sobrevivir a la hazaña. En la falda de Bellmunt, coronados por parapentes relajantes ya agrupados para tomar los últimos flecos de unas de las mejores experiencias en bici por unos parajes igual de desconocidos que variados entre un grupo de gente envidiable.
Vuelta esta de la Tracks del Diable que pasa a formar parte de los anales de la aventura por esta Terra Catalana que sigue sorprendiendo a quien la conoce. Deseoso de volver a descubrir nuevos rincones con la misma excusa y oportunidad que brinda eses trípode indestructible de bicicleta,naturaleza y amigos.
Buena experiencia, buena puesta a punto. Palizón del quince en cada obstáculo donde batirse en duelo sigue siendo la forma de sentirse vivo. En la lucha contra uno mismo uno deviene siempre ganador. Tener la oportunidad de vivir estas experiencias da sentido a lo que hacemos aquí.
Alejados durante tres días del mundanal ruido ensordecedor de una realidad a la que no se ve la luz ni siquiera algo de esperanza, uno decide apartarse por un momento, alejarse, ver en perspectiva y seguir sintiéndose dichoso. Sólo viendo la luz al final del túnel saldremos de la cueva en la que se empecinan en meternos. Aquellos bosques y senderos nada sabían de balances, ni de rescates, ni tan siquiera de primas de riesgo. Esa globalidad mal entendida y mal direccionada que pierde la visión y hace oídos sordos sin más sentimiento que seguir favoreciendo a unos pocos para sacrificar a unos muchos.
Por un momento me sentí cercano al Diablo. Por un momento llegué a pensar que aquellos senderos eran el mismísimo Paraíso.
Tres días, tres jornadas del más puro btt entre caminos, senderos, pistas y trialeras. La V Volta Qk en esta ocasión de la mano de la Tracks del Diable por el Cabrerés, Vall del Ges, Collsacabra, Bisaura y Lluçanès.
Municipios como Torelló, Sta Maria del Corcó, Cantonigròs, Tavertet,Rubit,St Andreu de la Vola, Vidrà, St Quirze de Besora, Alpens, Perafita y St Boi de Lluçanès. En total 217kms y 6790md+. Al final 21 luciérnagas dispuestas a disfrutar de la bici y la naturaleza, entre sus hayedos, encinas, pinares y robles, bajo sus oscuras y refrescantes sombras oscuras, entre los olores de un bosque en su máxima expresión.
Salíamos de Torelló el viernes 15 sobre las 9:30h tras el briefing y el preceptivo control de paso. Cada uno atabiado con su gps imprescindible para moverse entre parajes inéditos y desconocidos. Pronto dejaríamos la civilización para adentrarnos y camuflarnos entre senderos en busca de caminos sin retorno donde concentrarse en vivir una magnífica experiencia encima de la bici. Bosques frondosos, copas de árboles mayestáticas con ramas giantescas. Frescor entre rieras en un rincón inolvidable como la Roca Foradada en un tramo de gorges con cascada cual cola de caballo. Fuente fresca donde abandonar el calor por un momento para retomar el track y volver sobre la senda para degustar unos magníficos embutidos en Cantonigròs. Algo de vino blanco que al mezclar con vino oscuro provocaría estragos en el tramo del mediodía antes de llegar a Rupit. Precioso pueblo de roca ganando espacio al serpenteante río que lo rodea cruzado por su característico puente colgante. Comida copiosa que dejaría a alguno maltrecho. Ganas de recuperar fuerzas tras los primeros 48kms.
Volver al sillín tras el sillón y con un sol de justicia no es grato para nadie, pero pronto el paisaje compensaría sobremanera el malestar, y es que las montañas escarpadas y los acantilados después de Tavertet con vistas sobre el Pantà de Sau, nos dejaron a todos boquiabiertos. Salt de Sallent, sus casi 100m de altura y su cascada silenciosa. Roca firme y lisa por donde asomarse al vacío. Preciosa vuelta en un entorno incomparable de esta variada y rica Tierra. Entre prados, matorrales, trigos y panizos donde dejar discurrir las gruesas ruedas. Por donde vivir en equilibrio natural con sus formas y paisajes. Pronto pistas de bajada por donde dejarse caer cerca de Bracons y acabar con una primera etapa de 78kms de sudor, calor y estío.
Descansar cada uno en la medida de lo posible para un desayuno atolondrado y volver a estar en faena sobre las nueve horas. Cantar de pájaros y calma por caminos inhóspitos. Las cuestas que vendrían por delante de las de acordarse.Varios kilómetros con dos dígitos de pendiente tras una puerta que vista en el horizonte daba la entrada al mismísimo rincón de satanás. Esa subida la del infierno para llegar a ver el color rojo en todo momento pondría a prueba las fuerzas de cada uno. Al final batíendonos en el esfuerzo para no sucumbir a las llamas que tras un merecido descanso nos llevarian al segundo pico del perfil para dejarnos echos añicos a más de uno. Al final Besora y su Salt del Mir tras la granja ecuestre del mismo nombre. Algunos pies de ministro y otras quijadas para algún estómago que sucumbiría más tarde a las secuelas de su digestión.
Calor es poco. A las cuatro de la tarde poco apetece agarrarse al manillar. Por delante sólo 20kms hasta Alpens pero que con alguna subida de por medio y la copiosa comida de Ca la Candida a más de uno de le atravesaría. Tramos donde exprimirse y poner a prueba las fuerzas. Parada en la Masía para reponerse y beber cual suero del camelback. Al fin y en Alpens con una merecida cerveza en la Fonda para celebrar la segunda jornada de 65kms pero con más de 2000md+.
Casa Rural Cal Ferrer y buena cena en la Fonda. Mejor desayuno donde seguir disfrutando del ambiente de grupo. Risas, cachondeo y ganas de pasarlo bien. Al final predisposición absoluta para que cada uno haga del btt, la naturaleza y los amigos lo que uno entienda. Todas las formas son posibles y nuevamente se viene a demostrar la sintonía y cordialidad entre cada una de las Qk's.
Pues eso, ya con la mirada puesta en la última jornada. Con las fuerzas justas tras el esfuerzo y el no poder descansar bien. Algunos ronquidos, otros compartiendo lecho y alguno deambulando antes de la hora pactada. Por delante jornada de pista y de rodar entre zonas más secas de prados enormes. Zona del Lluçanés por Perafita y St Boi donde perderse entre tracks impredecibles. Algun front flip, alguna que otra clavada de plato pero acabando en Bajalou al mediodía con al cambio algo tocado.
Con prisas y con ganas de llegar, habiendo tardado en comer más de lo previsto, última subida de pista que acababa en trialera donde dejarse el resto y sobrevivir a la hazaña. En la falda de Bellmunt, coronados por parapentes relajantes ya agrupados para tomar los últimos flecos de unas de las mejores experiencias en bici por unos parajes igual de desconocidos que variados entre un grupo de gente envidiable.
Vuelta esta de la Tracks del Diable que pasa a formar parte de los anales de la aventura por esta Terra Catalana que sigue sorprendiendo a quien la conoce. Deseoso de volver a descubrir nuevos rincones con la misma excusa y oportunidad que brinda eses trípode indestructible de bicicleta,naturaleza y amigos.
Buena experiencia, buena puesta a punto. Palizón del quince en cada obstáculo donde batirse en duelo sigue siendo la forma de sentirse vivo. En la lucha contra uno mismo uno deviene siempre ganador. Tener la oportunidad de vivir estas experiencias da sentido a lo que hacemos aquí.
Alejados durante tres días del mundanal ruido ensordecedor de una realidad a la que no se ve la luz ni siquiera algo de esperanza, uno decide apartarse por un momento, alejarse, ver en perspectiva y seguir sintiéndose dichoso. Sólo viendo la luz al final del túnel saldremos de la cueva en la que se empecinan en meternos. Aquellos bosques y senderos nada sabían de balances, ni de rescates, ni tan siquiera de primas de riesgo. Esa globalidad mal entendida y mal direccionada que pierde la visión y hace oídos sordos sin más sentimiento que seguir favoreciendo a unos pocos para sacrificar a unos muchos.
Por un momento me sentí cercano al Diablo. Por un momento llegué a pensar que aquellos senderos eran el mismísimo Paraíso.
domingo, 3 de junio de 2012
PORTALS DE MONTSERRAT
Ya hacía tiempo que venía comentando la idea de ir a hacer el recorrido de la Portals. Montserrat es un entorno mágico con un macizo sin duda único. La ocasión lo merecía y es que tras anular la salida de carretera la opción por acudir a las ruedas gruesas era lo más sensato. Al final, 100kms de btt y 2400md+ para 7h de viaje.
A esa misma hora nos dábamos cita en la BP.Los compañeros de viaje dos grandes ciclistas: Putxi y Quintana. Por delante ir a ritmo de gps guiados sin opción a pérdida. Primer encuentro la subida a la Pineda no por típica menos exigente con algunas gotas que hacían presagiar algo de agua que al final faltó a la cita. Eso sí, aire y viento para ir refrescando la humedad con la que nos íbamos topando. Subida als Caus y bajada divertida por les Vendranes para acabar volviendo a subir paa ir a buscar la Torrota de Vacarisses. Todo y la vuelta, pedaleo contínuo para seguir por las señales de la Matagalls en busca de Monistrol. Parada en la fuente habitual y ya on track, vuelta a la Portals en esta ocasión en el sentido contrario a las agujas del reloj, o sea que tocaba ascender por el parking del cremallera para ir enlazando pista hasta Marganell.
Con algo más de dos horas y antes de afrontar la subida larga hasta Can Massana, refresco revitalizante y plátano para ir repostando agua a cada momento. Sudor y lágrimas para ir subiendo entre campos y prados de trigo en ascenso en paralelo als Cassots. Coronada la carretera de Can Massana, último tramo hasta el cruce acabando de rodar con las piernas algo maltrechas.
Ya en la cara sur del macizo, las vistas más espectaculares sobre las agulles en dirección al Bruc. Todo y no pegarse el recorrido a la pared, las vistas no dejaban indiferente. Descenso por pista con pocas pastillas delanteras que acabarían de sucumbir a tanto frenado. La Festa del Francès, trabucaires y barretines para cruzar el Bruc y mezclarnos entre olivos en flor. Olor a aceite y almazara en el tramo quizás más bonito de la ruta. Enlaces de pistas para ir a buscar Collbató, punto de inicio de la ruta original. Desde ese momento, descenso hasta Olesa para torcer por Colonia Sedó e ir a buscar el Aeri. Tras dar la vuelta completa a Montserrat, hemos optado por llegar a Olesa y hacer la vuelta por el Prat del Fideuer y tras bajar a Mas Mimó subir por el Ros. Menudas dos subidas. Pasado el mediodía, con calor, humedad y sudor ha tocado pistonear con casi los ochenta en las piernas. Molinillo y con paciencia coronando el primer largo tramo de puerto de montaña para tras el descanso debido afrontar la tachuela rubia. Menudo lomo el del Ros. Y encima con piedra suelta donde mantenerse en equilibrio era ya una proeza. Cual tres mosqueteros y ya en Coll Cardúas, bajada por sendero señalándome en la cara con las zarzas y acceso a riera de Gaià para acabar por Can Tries y Ronda Ponent y despedirnos en Parc de St Jordi.
Buenísima ruta y mejor compañía. Equilibrados en ritmo, yendo por faena.Aguantando el calor y jugando al esfuerzo para acabar con mejor recompensa. Se van notando ya esas mañanas de running y afrontamos un verano con garantías de vivir cualquier experiencia que se ponga por delante.De momento tenemos para el fin de semana que viene una vuelta a otra montaña,esta vez en el Montseny para seguir a mediados de mes con los tres días del Diablo, donde btt y Qk's se unirán para vivir tres jornadas seguro que inolvidables.
En esas estamos, intentando poner orden y sobretodo continuidad a esto del ejercicio físico, teniendo aún que decidir si hacemos Cavalls oficial o nos tomamos el reto a nivel particular como señal de protesta a tanto desaguisado.
Le tengo el ojo echado a la Radikal Mar Brava. 7kms de aguas abiertas para el mes de octubre. De poder entrenar en el agua lo suficiente no descarto afrontar un reto sin duda ambicioso. El entorno de Illes Formigues se merece un esfuerzo de ese calibre. Habrá que ver si floto y si puedo aguantar las casi tres horas seguidas entre olas. Veremos a ver.
A esa misma hora nos dábamos cita en la BP.Los compañeros de viaje dos grandes ciclistas: Putxi y Quintana. Por delante ir a ritmo de gps guiados sin opción a pérdida. Primer encuentro la subida a la Pineda no por típica menos exigente con algunas gotas que hacían presagiar algo de agua que al final faltó a la cita. Eso sí, aire y viento para ir refrescando la humedad con la que nos íbamos topando. Subida als Caus y bajada divertida por les Vendranes para acabar volviendo a subir paa ir a buscar la Torrota de Vacarisses. Todo y la vuelta, pedaleo contínuo para seguir por las señales de la Matagalls en busca de Monistrol. Parada en la fuente habitual y ya on track, vuelta a la Portals en esta ocasión en el sentido contrario a las agujas del reloj, o sea que tocaba ascender por el parking del cremallera para ir enlazando pista hasta Marganell.
Con algo más de dos horas y antes de afrontar la subida larga hasta Can Massana, refresco revitalizante y plátano para ir repostando agua a cada momento. Sudor y lágrimas para ir subiendo entre campos y prados de trigo en ascenso en paralelo als Cassots. Coronada la carretera de Can Massana, último tramo hasta el cruce acabando de rodar con las piernas algo maltrechas.
Ya en la cara sur del macizo, las vistas más espectaculares sobre las agulles en dirección al Bruc. Todo y no pegarse el recorrido a la pared, las vistas no dejaban indiferente. Descenso por pista con pocas pastillas delanteras que acabarían de sucumbir a tanto frenado. La Festa del Francès, trabucaires y barretines para cruzar el Bruc y mezclarnos entre olivos en flor. Olor a aceite y almazara en el tramo quizás más bonito de la ruta. Enlaces de pistas para ir a buscar Collbató, punto de inicio de la ruta original. Desde ese momento, descenso hasta Olesa para torcer por Colonia Sedó e ir a buscar el Aeri. Tras dar la vuelta completa a Montserrat, hemos optado por llegar a Olesa y hacer la vuelta por el Prat del Fideuer y tras bajar a Mas Mimó subir por el Ros. Menudas dos subidas. Pasado el mediodía, con calor, humedad y sudor ha tocado pistonear con casi los ochenta en las piernas. Molinillo y con paciencia coronando el primer largo tramo de puerto de montaña para tras el descanso debido afrontar la tachuela rubia. Menudo lomo el del Ros. Y encima con piedra suelta donde mantenerse en equilibrio era ya una proeza. Cual tres mosqueteros y ya en Coll Cardúas, bajada por sendero señalándome en la cara con las zarzas y acceso a riera de Gaià para acabar por Can Tries y Ronda Ponent y despedirnos en Parc de St Jordi.
Buenísima ruta y mejor compañía. Equilibrados en ritmo, yendo por faena.Aguantando el calor y jugando al esfuerzo para acabar con mejor recompensa. Se van notando ya esas mañanas de running y afrontamos un verano con garantías de vivir cualquier experiencia que se ponga por delante.De momento tenemos para el fin de semana que viene una vuelta a otra montaña,esta vez en el Montseny para seguir a mediados de mes con los tres días del Diablo, donde btt y Qk's se unirán para vivir tres jornadas seguro que inolvidables.
En esas estamos, intentando poner orden y sobretodo continuidad a esto del ejercicio físico, teniendo aún que decidir si hacemos Cavalls oficial o nos tomamos el reto a nivel particular como señal de protesta a tanto desaguisado.
Le tengo el ojo echado a la Radikal Mar Brava. 7kms de aguas abiertas para el mes de octubre. De poder entrenar en el agua lo suficiente no descarto afrontar un reto sin duda ambicioso. El entorno de Illes Formigues se merece un esfuerzo de ese calibre. Habrá que ver si floto y si puedo aguantar las casi tres horas seguidas entre olas. Veremos a ver.
domingo, 6 de mayo de 2012
ORBEA MONEGROS 29ER
Seguramente una semana de crucero por el Mediterraneo no sea la mejor manera de predisponerse a una martón de btt de 110kms y 1200md+, pero es lo que tiene el tener que inscribirse con meses de antelación a cualquier prueba del calendario.
Nos poníamos en linea de salida justo en el segundo arco de orbea una hora antes. Llegar a casi sis mil inscritos conlleva la masificación y las aglomeraciones para cualquier cosa, de ahí que de momento la mejor forma de afrontar las polvorientas pistas de Monegros fuera obteniendo una buena posición de salida. En esas estábamos, Pablo, Jordi Quintana y tras los problemas de cobertura sin poder ver a Juanjo. Como de costumbre en este tipo de pruebas, los nervios del principio iban a ser muchos y el peligro de caída también con lo que había que estar atento a los tapones y a los enganches.
Helicóptero, megafonía y paseo por el pueblo de Sariñena que seguramente no haya albergado a tanta gente junta en su historia. Sea como fuere, todo un acontecimiento con bikers venidos de toda la geografía dispuestos a impregnarse del polvo del desierto.
Pues eso, en un par de kilómetros primera toma de contacto con la pista dura y arrugada llena de fina arena por donde discurrir con plato grande. Rodar y rodar esperando que el grupo de vaya estirando y cada uno se sitúe en su sitio. Así van pasando los kilómetros a la vez que van llegando las primeras cuestas. Cuando uno se acostumbra a rodar, no le sienta muy bien tener que aminorar la marcha y ponerse a darle a los pistones, pero no queda otra antes de llegar al primer avituallamiento en el que sólo reponemos agua ya que todo y ser un día algo nuboso y con algo de viento en algún momento se soporta un asfixiante calor. Además en mi caso aparece un fuerte dolor de cabeza que ya no me abandonará en toda la prueba y que encima se acentuará al golpeo con cada bache.
Km 25, ya se van haciendo grupos. Pasan algunos a los que es imposible pegarse pues pasan demasiado rápido y es muy pronto para exprimirse. Se suceden las rectas y en alguna vale la pena aprovechar el rodar a rueda para protegerse del viento de cara que en algun momento molesta. El paisaje totalmente solitario entre prados y llanuras extensas. La sequedad de la meseta que se divisa el único escollo que recorrer de lado a lado para salvar el desnivel con el que nos encontramos. Seguimos Jordi y yo, haciendo tándem hasta que le invito a engancharnos a un grupo de ocho o diez unidades del que tira una chica con una cannondale 29er. Lejos de pedir ayuda ella va tirando del grupo sin que nadie la ayude. Decido pegarme a ese grupo para que aprovechar la cadencia y cuando me doy cuenta parece que Jordi no se ha podido pegar. A la postre habría sufrido una raja en la cubierta que pudo reparar en el segundo avituallamiento gracias a inestimable ayuda de los mecánicos de orbea. Km 55 segundo avituallamiento en el que decido repostar a pesar que otros ni paran. Sólo llevo dos horas y el ir rodando a esas medias va desgastando. Encima arrastro incomodidad en cervicales y esa cefalea inoportuna. Las piernas de momento bien y me lo estoy pasando en grande rodando en grupo.
A partir de ese momento es difícil rodar agrupado. Se suceden algunas rampas y los grupos se distancian. Se sigue por pista dura y me martirizo en cada bajada y en cada tramo rizado. La presión de neumáticos es buena para rodar pero mala para amortiguar. Tengo que parar cada vibración con el propio cuerpo, y con los kilómetros te va dejando echo polvo. Qué duros tienen que ser los pavés de la Roubaix. Pues en esas estoy, viendo pasar unidades y centrándome en lo mío sin más pretensión que seguir rodando. Las bajadas son peligrosas, mucha gravilla y piedra suelta. Cualquier despiste te puede dejar fuera. Algunas de ciclocross deben ir apuradas. Yo voy notando ya algo de dolor en cuádriceps. Km 77. Toca comer bien. Llevamos 3/5 partes de la carrera y los de la Cruz Roja me niegan un ibuprofeno. Y yo con mi jaqueca. La bici va bien, cambia correctamente. Sólo una salida de cadena en bajada después de tanta vibración. Todo y ser pista noto la rigidez de la rígida. Se me cargan hasta las muelas. Próximo objetivo en el 101 más o menos una hora después. Hay que seguir rodando pero también subiendo. Ahora ya no valen grupos. A lo sumo pasa alguna pareja. Encima empezamos a adelantar a gente de la corta. La cosa empieza a incomodar. Encima el terreno se vuevle mucho más polvoriento. Ya se le ve el final pero aún queda. Km 90 y 100, el último repostage sienta de maravilla para ver el final más cerca, pero el tramo de llegada se hace pesado.En todo caso toca acabar con dignidad y el día nos ha respetado. Último tramo de asfalto que agradezco sobremanera y como siempre casi al final asoman algun aviso de rampa que mitigo cambiando la posición para cruzar el arco de meta en 5h11' con un tiempo efectivo de pedaleo segun garmin de 4h58'. Esos 13' en los avituallamientos indispensables para reponer fuerzas. Al final 23,1kms/h av.
Buena experiencia. Recomendable participación en una prueba de este estilo.Rodadora pero dura. Donde conviene entrenar en volumen para afrontar con garantias los ritmos. Tiene su gracia rodar en grupo en btt. Pero hay que seguir la estrategia correcta. No sólo en el día de la prueba, sino tambien en la planificación. Sea como fuere me lo he pasado en grande y desde aquí agradecer la companía de Jordi Quintana, gran ciclista apasionado por esto del btt, los retos y la aventura, y Pablo, otro experto montañero aventurero de desafíos por explorar. Como siempre Juanjo también estuvo ahí y me alegré de ver a Jan Alvaro y Sofi. A ver si coincidimos en otros objetivos y sesiones.
Monegros 2012, seguimos engrosando la lista de buenas experiencias.
Nos poníamos en linea de salida justo en el segundo arco de orbea una hora antes. Llegar a casi sis mil inscritos conlleva la masificación y las aglomeraciones para cualquier cosa, de ahí que de momento la mejor forma de afrontar las polvorientas pistas de Monegros fuera obteniendo una buena posición de salida. En esas estábamos, Pablo, Jordi Quintana y tras los problemas de cobertura sin poder ver a Juanjo. Como de costumbre en este tipo de pruebas, los nervios del principio iban a ser muchos y el peligro de caída también con lo que había que estar atento a los tapones y a los enganches.
Helicóptero, megafonía y paseo por el pueblo de Sariñena que seguramente no haya albergado a tanta gente junta en su historia. Sea como fuere, todo un acontecimiento con bikers venidos de toda la geografía dispuestos a impregnarse del polvo del desierto.
Pues eso, en un par de kilómetros primera toma de contacto con la pista dura y arrugada llena de fina arena por donde discurrir con plato grande. Rodar y rodar esperando que el grupo de vaya estirando y cada uno se sitúe en su sitio. Así van pasando los kilómetros a la vez que van llegando las primeras cuestas. Cuando uno se acostumbra a rodar, no le sienta muy bien tener que aminorar la marcha y ponerse a darle a los pistones, pero no queda otra antes de llegar al primer avituallamiento en el que sólo reponemos agua ya que todo y ser un día algo nuboso y con algo de viento en algún momento se soporta un asfixiante calor. Además en mi caso aparece un fuerte dolor de cabeza que ya no me abandonará en toda la prueba y que encima se acentuará al golpeo con cada bache.
Km 25, ya se van haciendo grupos. Pasan algunos a los que es imposible pegarse pues pasan demasiado rápido y es muy pronto para exprimirse. Se suceden las rectas y en alguna vale la pena aprovechar el rodar a rueda para protegerse del viento de cara que en algun momento molesta. El paisaje totalmente solitario entre prados y llanuras extensas. La sequedad de la meseta que se divisa el único escollo que recorrer de lado a lado para salvar el desnivel con el que nos encontramos. Seguimos Jordi y yo, haciendo tándem hasta que le invito a engancharnos a un grupo de ocho o diez unidades del que tira una chica con una cannondale 29er. Lejos de pedir ayuda ella va tirando del grupo sin que nadie la ayude. Decido pegarme a ese grupo para que aprovechar la cadencia y cuando me doy cuenta parece que Jordi no se ha podido pegar. A la postre habría sufrido una raja en la cubierta que pudo reparar en el segundo avituallamiento gracias a inestimable ayuda de los mecánicos de orbea. Km 55 segundo avituallamiento en el que decido repostar a pesar que otros ni paran. Sólo llevo dos horas y el ir rodando a esas medias va desgastando. Encima arrastro incomodidad en cervicales y esa cefalea inoportuna. Las piernas de momento bien y me lo estoy pasando en grande rodando en grupo.
A partir de ese momento es difícil rodar agrupado. Se suceden algunas rampas y los grupos se distancian. Se sigue por pista dura y me martirizo en cada bajada y en cada tramo rizado. La presión de neumáticos es buena para rodar pero mala para amortiguar. Tengo que parar cada vibración con el propio cuerpo, y con los kilómetros te va dejando echo polvo. Qué duros tienen que ser los pavés de la Roubaix. Pues en esas estoy, viendo pasar unidades y centrándome en lo mío sin más pretensión que seguir rodando. Las bajadas son peligrosas, mucha gravilla y piedra suelta. Cualquier despiste te puede dejar fuera. Algunas de ciclocross deben ir apuradas. Yo voy notando ya algo de dolor en cuádriceps. Km 77. Toca comer bien. Llevamos 3/5 partes de la carrera y los de la Cruz Roja me niegan un ibuprofeno. Y yo con mi jaqueca. La bici va bien, cambia correctamente. Sólo una salida de cadena en bajada después de tanta vibración. Todo y ser pista noto la rigidez de la rígida. Se me cargan hasta las muelas. Próximo objetivo en el 101 más o menos una hora después. Hay que seguir rodando pero también subiendo. Ahora ya no valen grupos. A lo sumo pasa alguna pareja. Encima empezamos a adelantar a gente de la corta. La cosa empieza a incomodar. Encima el terreno se vuevle mucho más polvoriento. Ya se le ve el final pero aún queda. Km 90 y 100, el último repostage sienta de maravilla para ver el final más cerca, pero el tramo de llegada se hace pesado.En todo caso toca acabar con dignidad y el día nos ha respetado. Último tramo de asfalto que agradezco sobremanera y como siempre casi al final asoman algun aviso de rampa que mitigo cambiando la posición para cruzar el arco de meta en 5h11' con un tiempo efectivo de pedaleo segun garmin de 4h58'. Esos 13' en los avituallamientos indispensables para reponer fuerzas. Al final 23,1kms/h av.
Buena experiencia. Recomendable participación en una prueba de este estilo.Rodadora pero dura. Donde conviene entrenar en volumen para afrontar con garantias los ritmos. Tiene su gracia rodar en grupo en btt. Pero hay que seguir la estrategia correcta. No sólo en el día de la prueba, sino tambien en la planificación. Sea como fuere me lo he pasado en grande y desde aquí agradecer la companía de Jordi Quintana, gran ciclista apasionado por esto del btt, los retos y la aventura, y Pablo, otro experto montañero aventurero de desafíos por explorar. Como siempre Juanjo también estuvo ahí y me alegré de ver a Jan Alvaro y Sofi. A ver si coincidimos en otros objetivos y sesiones.
Monegros 2012, seguimos engrosando la lista de buenas experiencias.
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